martes, 26 de abril de 2011

Cap 24: Su novio...

- No sabes de lo que me he enterado - me dice Lucy en cuanto llego al cole por la mañana.
- ¿Qué ha pasado? - le pregunto.
- Ariadna está saliendo con Adrián, el de sexto.
- ¿Qué dices? - le digo impresionada - Pero si ese niño es lo más tonto que hay en este mundo...además, no es que sea una belleza...
- Ya, nunca pensé que Ariadna caería tan bajo, ella, que es la líder de las pijas...
Abren la puerta y entramos a clase, me siento en mi sitio y veo a Rodri, que va corriendo a clase, pero antes se para en la puerta de mi clase y me sonríe.

A primera hora tenemos Matemáticas, que pesadilla, con Marisa... Me pongo a pintar por dentro todas las letras de una página del libro mientras la profe explica por décima vez las ecuaciones.
- Andrea, ¿qué estás haciendo? - me pregunta la profe parando su explicación.
- Nada - contesto colocándome mejor en la silla y soltando el boli. Vaya, justo se ha tenido que fijar en mí, que estoy pintando el libro, y no les dice nada a los que se mandan notitas ni a los que están hablando, es que esta tía me odia.
- Estaba pensando en el novio... - dice el gracioso de Gorka, la profe me mira mal, se gira hacia la pizarra y sigue con su explicación.

- Buh - me grita Rodri haciéndome cosquillas en la tripa por detrás. Doy un respingo sobre saltada.
- Ay, me has asustado...Joder... se me ha caído medio zumo - me quejo.
- Uis, lo siento - me dice besándome la mejilla.
- Anda, espera que me acabe el zumo antes de que vuelvas a tocarme... - se ríe y me abraza - Quita!! Que se me va a caer.
- Que tonta eres - me dice cariñosamente. Me bebo el zumo y me abrazo a él.
- ¡Andrea! - vienen gritando Lucy y Vane.
- ¿Qué pasa? - les digo asustada por sus caras.
- Marisa le ha contado a nuestro tutor que te vio besándote con Rodri, están hablando de vosotros, y...no es que sean cumplidos... – me explica Lucy.
- No hagas caso, los profes son unos cotillas, hablan de todas las parejas del cole, aunque eso de que nos critiquen, no me gusta tanto... - me dice Rodri mirando hacia donde están los profes. En ese momento se nos acerca Marisa.
- Venga chicos, a clase... - nos dice. Nos alejamos de ella y entramos al pasillo.
- Pero esta tía es tonta, ¿no? ¿Por qué tiene que venir a nosotros? Anda que no hay niños en el patio... - me quejo. Entro a mi clase algo cabreada, pero en cuanto me entero de que vamos a informática se me pasa.


-Hoy te vienes a mi casa, ¿no? – le pregunto a Rodri a la salida del cole.
- Bueno, si tú quieres... - me dice agarrándome la mano.
- Quita – le digo retirándole.
- Siempre me haces lo mismo, es solo la mano, ¿qué pasa? – me dice fastidiado.
- Pues que vamos a mi casa en el coche de mi padre, así que debe estar por aquí... -  le explico.
- A mí no me preocupa que mi tía me vea con chicas...
- Tú ya has tenido otras novias, te recuerdo que tú eres mi primer novio, y para mis padres...supongo que va a ser raro – le digo, parece entenderme y nos acercamos a dónde está mi padre y mi hermana.
- Hola – me saluda mi padre, me acerco y le doy un beso en la mejilla.
- Papá, ¿se puede venir Rodri a casa? – le pregunto poniendo cara de buena.
- ¿Este otra vez? – me pregunta sorprendido.
- Va a ayudarme con las mates – le digo de escusa.
- Pero si tú en matemáticas sacas sobresalientes – dice mi padre pillándome.
-Sí, pero...es que este tema de las ecuaciones no lo estoy entendiendo – le miento.
- Oh, en ese caso, vale – consigo convencerle. Vamos al coche y nos vamos a casa.

Cuando llegamos aún no está mi madre, así que nos vamos a mi cuarto.
-Bonita habitación – me dice tirándose de espaldas en la cama.
- Gracias – le digo sentándome a su lado. Se levanta y coge un libro que tengo en la estantería.
- Tres metros sobre el cielo... - lee el título – Van a estrenarla dentro de poco, ¿no? – me pregunta.
- Sí – asiento. Deja el libro en la estantería y empieza a ver todo lo que tengo por la habitación. Abre el cajón de mi mesilla y empieza a revolverlo.
- Oh...cartas... ¿de algún admirador secreto? – me pregunta divertido.
- Admirador no, admiradoras, es que...soy lesbiana, se siente – le digo riéndome.
- Oh, entonces yo debo de ser muy guapa como chica... - dice poniéndose la mano en la cintura e imitando a una “chica”. Nos reímos y deja las cartas en el cajón. Se acerca a la mesa de estudio y saca mi libro de mates.
- ¿Qué haces? – le pregunto sin comprender.
- He venido a explicarte las ecuaciones, ¿no? – me dice sonriendo.
- Las sé hacer perfectamente, así que no hace falta – le digo guardando de nuevo el libro.
- Ah, ¿sí? Pues hazme esta – coge una hoja de mi cuaderno y pone una acuación rarísima.
- ¿Qué es esto? – le digo sorprendida.
- Jaja, ¿no decías qué sabías? Bueno, estas ya las aprenderás a hacer en 3º - me dice agarrándome por la cintura. En ese momento oigo la puerta de la calle.
- Mi madre – digo asustada.
- ¿Y?
- Que tengo que decirle algo... - le agarro de la mano y bajamos al salón.
- Hola, hija – me saluda mi madre.
- Hola – le digo dándole un beso – Mamá, este es Rodri...es mí...
- Su novio – me ayuda a terminar él. Mi madre pone los ojos como platos.

CONTINUARÁ...

domingo, 17 de abril de 2011

Cap 23: 14 del11

- ¿Dónde quieres comer? - me pregunta mientras vamos andando por la calle agarrados de la mano.
- Pues a cualquier sitio...algo de comida rápida, que tenemos que volver a las dos y media... - le digo sonriéndole. Estoy tan feliz... No me lo puedo ni creer...Rodri me quiere...
- Pues entonces...¿al Telepizza? Hay uno por aquí cerca - propone.
- Vale - acepto. Vamos al telepizza más cercno, a unos diez minutos andando.

- Llevo esperando este día desde...que se le coló a mi hermana la pelota en tu casa - me dice apretándome la mano. Ya nos han traido la pizza y estamos sentados en una mesa comiendo.
- Pero...si estabas con Sally... - le digo extrañada.
- Lo sé, pero desde ese día empecé a sentir algo por ti. Al estar con Sally todo era muy confuso y no estaba seguro de que me gustases, pero en cuanto me dio a elegir, supe lo que sentía... - me confiesa. Le miro a los ojos, sonriendo, me acerco a él y le doy un beso corto.
- Pues yo...desde el primer día de clase - le digo sonriendo. Me mira alucinado - No sé por qué, pero, en la reunión de bienvenida me fijé en ti, me anamoré de ti, y no sé por qué, porque ya te había visto antes, pero...tenías algo especial...
- Eres tan linda...

Cuando terminamos de comer nos vamos un rato al parque de enfrente del colegio y nos sentamos en un banco.
- Enhorabuena chicos - nos dice Jesus, que se acerca a nosotros.
- ¿Qué?
- Por fin os habéis lanzado...os ha costado un poco eh - nos dice sentándose a mi lado.
- Son y media, vamonos ya - les digo. Jesus suspira al tener que levantarse ya.

- ¿A dónde has ido? - me pregunta Manu - ¿Por qué no te has quedado a comer?
- Me fui con Rodri.
- Ah, oye, ¿sabes lo que iban diciéndopor ahí? - me dice.
- ¿El qué?
- Que tú y Rodri estáis juntos...que parida eh... - me dice riéndose.
- Emm...es que...es verdad.
- ¿Estás con Rodri? - me dice parándose de reír y algo más serio de lo normal.
- Sí - digo asintiendo con la cabeza.
- ¿Y te gusta? - me pregunta. Le miro sorprendida.
- Bueno, por algo estoy con él, claro que me gusta - le aclaro. Entro a clase y me siento en mi pupitre.

Salgo de clase a las 4.30 y Rodri me está esperando otra vez en la puerta de mi clase.
- Hola guapísima.
- Hola - le saludo poniéndome de puntillas y dándole un beso, cuando nos separamos me cruzo con la mirada de mi profesora de matemáticas, noto que me pongo roja y hago como que no la he visto y sigo andando.
- Marisa nos ha visto besándonos - le digo cuando salimos del cole.
- ¿La de mates? - me pregunta y asiento - Buah, da igual, esa es tonta - me dice quitándole importancia.
- Eso es lo que me preocupa, que es tonta, ¿y si le dice algo a mi madre? - le digo preocupada.
- Pues que se lo diga, se lo diremos primero nosotros, ¿o quieres que no se enteren?
- Pues...no sé d¡si quiero que se enteren o no... - le digo dudosa...
- Bueno, ¿te vienes a mi casa? - me propone.
- No puedo, tengo clase de baile.
- Ah, es verdad, hoy es miércoles, bueno, pues luego hablamos - se acerca a mí para besarme, pero le detengo poniéndole la mano en el pecho.
- No, aquí hay muchas madres, si nos ven, luego se lo dirán a mi madre, así que nada de besos... - me mira sorprendido y me besa en la mejilla
.- Esto me mata - me susurra al oído - No puedes prohibirme esto por mucho tiempo, eh.
- Vale - le digo sonriendo - Venga, hasta mañana.

- Hola - saludo a Cristina, mi mejor amiga de baile.
- Hola. ¿Qué tal? - me dice mientras hace unos estiramientos.
- Genial - le digo sonriendo - ¿Te acuerdas de Rodri, el chico del que te hablé, el que me gusta?
- Sí.
- Estoy con él - le digo muy sonriente.
- ¿En serio? Me alegro un montón - me dice abrazándome. En ese momento me llega un mensaje al móvil.
- Es de Rodri - le digo, y lo leo en alto - Mi niñia, joo, ya te echo de menos, me tenías que haber dado ese besito eh!! te quiero.
- Oh, que mono... - dice Cris. Empezamos la clase y durante toda la hora veo como me llegan mensajes al móvil, pero no los leo, ya que estamos aprendiendo una coreografía muy complicada.

Cuando salgo de la clase, al pasillo de la escuela, me encuentro una sorpresita.
Rodri está allí, apoyado en la pared, con unas gafas de sol negras que le quedan genial. Al verle allí, esperándome, no puedo evitar sonreír.
- ¿Qué haces aquí? - le pregunto.
- Hey, si te molesto, me voy - me dice haciendo que se va.
- Aiss...ven aquí - me acerco a él y le doy un beso, muy dulce.
- ¿Es Rodri? - me pregunta Cris, que acaba de salir.
- Sí, Rodri, esta es Cristina, una amiga y la mejor bailarina de esta escuela - les presento.
- Hola - la saluda Rodri dándole dos besos.
- Bueno, me voy, que mi padre me está esperando - me dice Cris.
- Vale. Adiós.
- ¿Ha venido tu padre? - me pregunta Rdri mientras bajamos al primer piso.
- Seguro, viene siempre, con el coche.
- Sí, mejor, yo he venido en tren, andando se tarda mucho.
- ¿Y ahora qué hacemos? Tendrás que venir con nosotros... - le digo pensando...
- Sí... - salimos fuera y veo el coche de mi padre. Nos acercamos a él y abro la puerta de alante.
- Papá, Rodri ha venido a inscribirse a la escuela, y su tía no puede venir a por él, y se iba a ir en tren, pero, como es nuestro vecino, le podríamos llevar nosotros, ¿no? - le digo poniéndo cara de buena.
- ¿él es Rodrigo? - me pregunta mirándo a Rodri con desconfianza.
- Sí, es un amigo del cole - le explico, Rodri se quita las gafasde sol y mi padre parce recordarle, de haberle visto por la plaza o por ahí...
- Está bien, te llevamos - Subimos los dos en la parte de atrás. Vamos los quince minutos de viaje en silencio, sin habar, simplemente escuchando la radio. Rodri me acaricia la cara y me besa el cuello.
- Quita - le susurro, mirando preocupada a mi padre, por si ha visto algo por el espejo, pero no se ha dado cuenta de nada.

Llegamos a la plaza y Rodri se va a su casa y mi padre y yo a la nuestra. Cuando entro, me conecto al msn, y pongo en mi nick: EL MEJOR DÍA 14 DEL11 (L)

viernes, 15 de abril de 2011

Cap. 22: Quiero...

Miércoles. Me levanto feliz, me visto, me preparo alegremente y me voy al cole.
-Hola – saludo a un grupo de chicos de mi clase, en el que están Lucy y Vane.
- Hola – me saluda Gorka - ¿Puedo hablar un momento contigo? – me pregunta, asiento y nos alejamos un poco del grupo.
- ¿Qué pasa?
- Dime una cosa, ¿quién le gusta a Lucy? – me pregunta.
- ¿Qué? – le digo sorprendida - ¿Te gusta?
- Que va, si a mí me gusta Candela – me aclara.
- Fuagg, ¿Candela? Qué asco. Bueno, entonces, ¿para qué quieres saber quién le gusta a Lucy? – le pregunto.
- Alguien me ha pedido que lo averigüe.
- Pues pregúntale a Lucy, que yo no te voy a decir nada – le digo, y me voy de allí. Me acerco a donde están los de tercero.
- Hola – les saludo, Rodri me sonríe y me saluda con un movimiento de cabeza. Me acerco a él y le abrazo.
- ¿Qué tal? – me pregunta.
- Bien...¿sabes?
- ¿Qué?
- He dejado a Jorge... - le digo a Rodri, no quiero seguir más con esta mentira. Rodri se queda callado, asimilando mis palabras.
- Oh – consigue decir. Abren la puerta y entramos en clase.
- ¿Por qué lo has hecho? – me pregunta Aitana en la hora de matemáticas cuando le cuento que le he dicho a Rodri que yo y Jorge hemos roto.
- Porque le quiero... y no aguanto esta mentira ni un segundo más – le explico.
Después de tres horribles horas sin parar de mirar el reloj llega la hora del recreo.
-Andrea!! – me llama Rodri, está apoyado en la canasta bebiendo un zumo, me acerco a él.
- Buff...creía que nunca llegaría el recreo... - Me sonríe.
- Oye...¿por qué has dejado a Jorge? – me pregunta mientras vamos hacia la arena, a la basura para tirar el envase del zumo.
- Pues porque, no podía estar con él si quería a otro chico... - le digo mirándole a los ojos.
- ¿A sí? ¿Quién? – me pregunta mirando el suelo.
- Pues...un chico del cole...
- Entonces le conozco... - dice pensando.
- Sí, es de tu clase – noto como se pone tenso.
- ¿Jesus? – me pregunta.
- Un amigo de Jesus... He ido alguna vez a su casa... - empiezo a mandarle indirectas.
- De tercero, solo has ido a mi casa... - susurra mirándome a los ojos.
- Cierto – susurro. Se acerca a mí, estamos al lado de la valla que separa la arena del campo de fútbol, pone ambos brazos a cada lado de mi cabeza y acerca su cabeza a la mía.
- ¿Soy yo? – me pregunta en un susurro apoyando su frente en la mía. El corazón me late rápido y apenas puedo hablar cuando susurro un “sí”. Acerca sus labios a los míos, están a escasos centímetros. Y me besa. Un beso suave. Dulce. Paso mis brazos alrededor de su cuello y le acerco a mí. Llevo meses esperando este momento. Siento un cosquilleo en la tripa. Y una gran felicidad en el corazón. Cuando se separa de mí coloca su frente en la mía y me mira intensamente a los ojos. Me sonríe dulcemente y me da otro beso, esta vez más corto y dulce.
- Te quiero – me susurra – Y quiero serlo todo para ti. Quiero ser la razón por la que quieras que llegue el lunes para verme. Quiero ser la razón por la que quieras venir cada mañana al cole. Quiero ser con el que sueñes cada noche. Quiero ser el único que saboree tus labios, el único que pruebes tus besos. Quiero regalarte una rosa el Día de San Valentín. Quiero pasar mi luna de miel contigo. Quiero ser el cuñado de Vera. Quiero que tus hijos me llamen papá. Quiero ser a la única persona que quieras de la manera que te quiero yo a ti. Quiero que nunca olvides cada segundo que he pasado contigo. Quiero vivir más que un solo suspiro de tu amor. Quiero que al tocarte sepas que el mundo solo duele cuando tú no estás. Quiero sentirte a mi lado en cada amanecer. Quiero ser tú piel y que me duela a mí. Quiero que mis manos puedan darte todo. Quiero ser la razón por la que sonrías. Quiero que por mí solo derrames lágrimas de felicidad – tocan el pito, me agarra la mano y vamos juntos a dentro -  Quiero ser la razón por la que no pares de mirar el reloj en clase. Quiero ser la razón por la que no te importe salir tarde de clase si todavía no he salido yo. Quiero ser la razón de que cada hora salgas  a la puerta de tu clase para verme aunque sean 10 segundos. Quiero que una mirada mía sea bastante para hacerte sonreír. Quiero serlo todo – estamos en la puerta de mi clase, ya han entrado a clase casi todos. Se acerca el profe de biología a nosotros.
- Rodrigo, vamos, entra en clase – le dice, Rodri me mira a los ojos y no se mueve – Vamos, ¿no me oyes? – agarra del brazo a Rodri y se le lleva casi a rastras a su clase. Entro yo en la mía y se me lanzan Aitana, Lucy y Vane encima.
- Tía, te hemos visto, pedazo beso – grita Lucy, me pongo roja y me voy a mi sitio. Vane que se sienta a mi lado no para de hacerme preguntas durante toda la hora.
Cuando salgo de clase Rodri me está esperando en la puerta.
-Hola – le digo.
- Hola, preciosa – me responde dándome un beso en los labios – Hoy te vienes conmigo a comer – me dice.
- ¿Qué? Mis padres no lo saben... - le digo indecisa.
- Ni lo sabrán, creerán que tú estás en el comedor, como todos los días, ¿quieres? – me pregunta.
- Vale – le digo sonriendo y cogiéndole de la mano.



CONTINUARÁ...

lunes, 11 de abril de 2011

Cap. 21: No puedo finjir más...

Me levanto un poco antes que otros días, para prepararme para la excursión a Cercedilla, desayuno corriendo y subo a mi cuarto. Abro el armario y me pongo unos vaqueros y una camiseta del Bershka con un dibujo de un helado.
-Aquí tienes la comida – me dice mi madre extendiéndome una bolsa con un bocadillo y una botella de agua.
- Ok. Gracias – le digo cogiendo la bolsa y metiéndola en mi mochila. Cojo una chaqueta, la meto en la mochila y me voy para el cole.
- Hola princesa – me susurra Rodri cuando llego. Le pongo una mirada cansada, sonríe pícaramente y me pasa el brazo por detrás de la cintura besándome la mejilla.
- ¡Parejita, venid aquí! – grita Roberto, le pongo una mirada asesina y retiro a Rodri de mi lado, que suspira. En vez de ir con ellos me voy con Lucy, Vane y Aitana.
- Hola chicas – las saludo. Aitana le está oliendo el hombro a Vane - ¿Qué haces? – le pregunto mirándola mal.
- Es para ver qué tal huele su desodorante.
- Aaa...Vale, confirmado, estáis locas – les digo y se empiezan a reír. Entonces llegan los profes.
- Venga, cada curso con su tutor, que vamos a ver si estáis todos y nos vamos – dice el profe de segundo. Rodri y Jesus pasan por nuestro lado para ir a su fila.
- Me parece que me va a gustar esta excursión a Cercedilla... - me dice Rodri acariciándome la mejilla.
Los profes nos cuentan y salimos del cole. Vamos 3 cursos, primero, segundo y tercero, más de setenta y cinco niños andando por las calles. Vamos al tren del barrio, esperamos unos 10 minutos y nos montamos en uno de dos plantas.
-Vamos arriba – dice Aitana subiendo las escaleras, la seguimos y nos sentamos en un hueco de 6 asientos.
- Oh, que detalle, gracias por guardarnos el sitio – dice Jesus, que se acerca con Rodri y se sientan con nosotras.
- ¿Qué tal con Jorge? – me pregunta Rodri mientras juega con mi pelo.
- Pues...muy bien – digo sin apartar la vista de sus ojos, que miran con atención sus manos mientras tocan mi pelo.
- Oh, genial – dice con tono alegre. Miro desesperada a Lucy, que se ríe. Bueno, supongo que lo del novio ha funcionado, pero de una manera un poco rara... Aunque ahora no para de hacerme mimitos...
- Mirar a Ariadna – dice Aitana, todas nos giramos y miramos a los asientos donde están las tres pijas y Jessi. Ariadna está con unas gafas enormes, que ocupan más de la mitad de su pequeña cara, pone poses estúpidas mientras algunos chicos de segundo la miran y se ríen de ella.
- Que pipa – dice Jesus, un poco más alto de lo que debería. Miriam, una chica gordita y con pelo corto con forma de champiñón nos mira mal y le dice algo a Ariadna, entonces empiezan a mirarnos todas mal y a hablar mal de nosotras.
- Serán idiotas – dice Rodri - ¿Queréis que las pegue? – nos pregunta sonriendo.
- ¿Qué? – digo alucinada, y le doy un puñetazo en el brazo – No hace falta que pegues a las pequeñas, además, nos las podemos arreglar solitas.
- Bueno, vale, pero en vez de pegarme podrías darme besitos, ¿no? – me dice poniendo morritos. Me quedo mirándole embobada, sin responderle nada.
- Andrea solo tiene besos para Jorge – dice Aitana al ver que no respondo. Rodri suspira y pone mala cara.
- Hey, mira a estos – dice Jesus señalando con la mirada a Roberto y a María – Están sentados solitos...a saber qué están haciendo – se levanta del asiento y Rodri le sigue, pobrecillos, ya les van a molestar...
- Está loco por ti – me dice entusiasmada Vane. Suspiro y me echo para atrás en el asiento.
- Y yo por él, no aguanto más, todo el día haciéndome esto y yo... ¿qué? Pasando de él... - las digo rindiéndome.
- Tienes que aguantar un poco más, porque si te consigue fácilmente pasará de ti en seguida – me dice Aitana.


Nos tiramos una hora y media en el tren y cuando bajamos llegamos a un pueblecillo, en el que no nos quedamos ni 10 minutos. En cuanto estamos todos juntos empezamos a andar, y nos tiramos toda la mañana andando por el bosque.
-Buuu!! – me grita alguien en el oído haciéndome cosquillas por los lados de la tripa. Me giro y veo a Rodri riéndose por mí reacción.
- Me has asustado idiota – le digo empujándole.
- No te enfades – me dice dulcemente agarrándome por la cintura por detrás y abrazándome.
- Déjame – le digo revolviéndome.
- Oh venga...Perdona... - me dice al oído.
- Ayy, quita que me haces cosquillas – le digo retirándole de mi lado.
- No quiero quitarme, me gusta hacerte cosquillas – me dice volviendo a abrazarme, suspiro y me besa la mejilla.
Después de estar andando 3 horas por el bosque cuesta arriba, llegamos a un prado verde, con unas cuantas mesas para comer y un río.
-Tiempo libre hasta las tres – grita un profesor.
Vane, Lucy, Aitana y yo nos vamos al lado del río y nos tumbamos al sol. Cierro los ojos, ya que el sol me molesta y nos quedamos así un rato, hablando de Iker, que le gusta a Lucy, y de Gorka, que le gusta a Aitana.
De repente siento como alguien se me tira encima. Abro rápidamente los ojos, asustada, y me encuentro con la dulce mirada de Rodri.
-¿Qué haces? – le grito.
- ¡¡El bollo!! – grita Jesus haciendo que se va a tirar encima nuestra, pero se sienta al lado.
- Pues eso, el bollo – me dice sonriendo e incorporándose, se sienta a mi lado y me da un beso rápido en la mejilla.
- Que pesadito estás...
- Déjale, está enamorado – dice Jesus, Rodri se ríe tímidamente y agacha la cabeza – Está loco por Andrea – y está vez Rodri, muerto de vergüenza, le tira una mochila a Jesus a la cara.
- Ayy, macho no me tires cosas, que yo solo digo la verdad – dice pasándose la mano por la cara.
- Cállate bocazas – le dice Rodri molesto. Me vuelvo a tumbar al suelo mientras ellos discuten y se lanzan cosas.
- ¿No tienes calor? – me pregunta Rodri mirándome la chaqueta.
- No... - le digo en tono cansado, se tumba a mi lado y me pasa el brazo por detrás de la cabeza. Arrima mi cara a la suya y me besa la mejilla.
De repente unas gotas de agua nos salpican. Iker, Gorka y Manu están lanzando piedras al río para mojarnos.
-¿Pero sois tontos o qué? – les dice Lucy levantándose. Corre detrás de Manu y le tira del pelo.
- Enanos, no os paséis ni un pelo que os arranco la cabeza – les amenaza Jesus secándose la cara con el brazo.
- Que agresivo eres... - le digo para picarle.
- No, solo un poco – me dice lanzándome su chaqueta a la cara.
- Te vas a enterar – le digo sonriendo maliciosamente, me levanto y le mojo un poco la chaqueta con el agua del río.
- NOOOO!!! – grita al ver que está empapada. Me la quita y la tira al suelo para que le dé el sol.
- Joder, me habéis empapado la chaqueta – les digo echándoles las culpas mientras me la quito. Rodri se me queda mirando - ¿Qué? – le digo al ver que no para de mirar, sacude la cabeza.
- Eh! Pararos ya – les dice Rodri – Que habéis mojado a Andrea, subnormales!! – se me acerca y me abraza.
- ¿Qué haces ahora? – le pregunto.
- Para que no tengas frío – me dice sonriendo.
- No hace falta, no tengo frío.

Después de comer volvemos por donde hemos venido, otra hora y media de caminata, en la que Jesus no para de contarnos cosas que le pasaron de pequeño. Volvemos a la estación y subimos en un tren, de dos plantas otra vez.
-Siéntate conmigo – me pide Rodri.
- Vale – le digo sentándome a su lado. Me pasa el brazo por el hombro y yo apoyo la cabeza en su hombro, y dejo que me haga mimos, porque ya no aguanto más fingir que me molesta, y le doy besos en la mejilla, le sonrío y le acaricio el pelo...
Cuando llegamos al cole me llega un mensaje al móvil: “Creo que tenemos que hablar, no?” es de Jorge. Y le respondo: No quiero seguir con la farsa, gracias por todo.
Cuando llego a casa me voy a mi cuarto y me pongo a escuchar música. Y escucho a uno de mis cantantes favoritos ahora, Diego Martín. Y una canción suya me hace comprender que no puedo estar sin él ni un segundo más.



CONTINUARÁ...

sábado, 9 de abril de 2011

Cap 20: Fumador...

- Es que no le aguanto - le oigo decir a Jesus cuando llego al cole, está hablando con Rodri y no se han dado cuenta de que he llegado.
- Yo tampoco y no me gusta verle con Andrea, pero... hagámoslo por ella, si de verdad es tu amiga y te importa...tenemos que hacer que se sienta agusto y sea feliz - le dice Rodri.
- Bueno... creo que a ti te importa más que a mí, eh... - le dice Jesus dándole un leve empujón. Rodri pone cara sorprendida - Me lo contó Roberto - le explica.
- Hola chicos - les digo cuando decido que no quiero escuchar más ni arriesgarme a que me vean. Se giran y veo que Rodri le da una última calada a un cigarro y lo tira al suelo.
- Hola - dice levantándose y acercándose a mí.
- Ni se te ocurra abrazarme con ese olor - le digo apartándome y tapándome la nariz.
- Oh, vamos, no seas así... - me suplica.
- Solo me abraza a mí, ¿verdad? - me dice Jesus levantándose del suelo.
- ¿Tú has fumado? - le pregunto dudosa.
- Que va, yo no fumo - dice con una sonrisa muy dulce. Me acerco y le abrazo.
- Hueles bien - le digo. Veo como Rodri pone una expresión rara y se huele el cuello de la camiseta.
- Yo... también huelo bien, no huele a tabaco ni nada parecido - dice suplicándome con la mirada. Sonrío ampliamente y me acerco a él, arrugo la nariz en cuanto mi cabeza toca su pecho.
- Hueles a... una mezcla de colonia y tabaco asquerosa... - le digo para mosquearle.
- Eres una exagerada - se queja.
- Si no fumases... - abren la puerta, cruzamos la acera y entramos a clase.
- Nos vemos luego - me dice Rodri cuando llegamos a mi clase, y me echa el aliento en la cara.
- Fuaagg - digo yo arrugando mucho la nariz. Sonríe y sigue andando por el pasillo hasta llgar a su clase.

- Buenos días - saluda el profe al entrar a clase - Tengo una buena noticia para daros, mañana nos vamos de excursión a cercedilla.
- Bien!! Toma!! - se oye que dicen muchos chicos de clase.
- Sé que os lo he dicho muy tarde, pero teníamos que esperar a confirmar la excursión. Quiero que mañana traigais la autorización firmada y el dinero para el tren, quien no lo traiga se quedará en el colegio - explica el profe. Se tira más de la mitad de la clase resolviendo dudas, que hacen para entretenerle, y apenas damos lengua.

Cuando salgo al recreo veo que Rodri y Roberto están hablando con alguien en la valla. Lucy, Vane y yo nos acercamos a ellos.
- Chicos - les digo, Roberto se gira.
-Hola - y vuelve a poner su atención en la chica de detrás de las verjas. Es una antigua alumna del año pasado del cole. No me acuerdo como se llama. Es una chica normalilla, no es muy guapa, pero tampoco es fea. Tiene el pelo castaño recogido en una coleta.Lleva una sudadera ancha negra y unos vaqueros caídos. Le acerca algo a Rodri a la altura de la boca, es un cigarro.
- ¿Otra vez? - le digo enfadada. Se gira antes de tocar el cigarro.
- Es que lo necesito... - me dice con mirada de cachorrito - Si tuviese una novia o una amiga muy maja que me diese besitos...pues me quitaria el mono... - me dice agarrándome de la cintura y arrimándome a él.
- Uy uy, Rodri no me habías contado nada de esto ee - le grita la chica con pitas de rapera.
- Callate Maca - le grita Rodri girando la cabeza y lanzándole una mirada asesina.
- Bueno...me parece que nos estás robando la amiga... así que Macarena tiene razón - dice Lucy, ahora me toca a mí mirarla mal.
- Dejarnos vivir - dice Rodri abrazándome más fuerte.
- No creo que a Jorge le gustase ver esto - dice Roberto. Frunzo el ceño y recuerdo que tengo novio y que si voy haciendo esto, no será muy creíble. Me aparto de él y Rodri suspira.


- Andrea, ¿te molesta que te abrace? - me pregunta Rodri cuando volvemos a casa, desde la pelea de ayer no he vuelto a hablar con Jorge y no ha aparecido por aquí.
- ¿Qué? - digo sorprendida - No, no me molesta, pero... - dejo la frase sin acabar, yo quiero que siga abrazándome...
- Pero...siempre hay peros. Pero tienes novio - termina él, asiento y le abrazo.
- Pero ati también te quiero y no me voy a quedar sin tus abrazos - le susurro al oído. Llegamos a mi casa y me despido de él besándole en la mejilla.

CONTINUARÁ...

viernes, 8 de abril de 2011

Cap. 19: Pelea

Por la mañana me sorprendo al ver que Jorge está esperándome en la puerta del cole antes de entrar.
-Princesa – me llama, intento no parecer extrañada, sonrío y voy hacia él.
- Hola – le digo poniéndome de puntillas para besarlo.
- Andrea – me grita alguien desde el otro lado del muro, me giro interrumpiendo nuestro beso y veo a Jesus, con cara de enfado.
- Hola Jesus – le digo sonriendo, se acerca a nosotros y voy a abrazarlo pero me retira bruscamente.
- ¿Qué te pasa? – le digo ya algo mosqueada.
- Pues que no me gusta tu nuevo novio – dice lanzándole una mirada asesina a Jorge.
- ¿Por qué? – digo algo sorprendida.
- ¿Qué por qué? – me dice abriendo los ojos como si fuera obvia la razón – Pues porque es un idiota, antes de que llegases estaba tonteando con las de 2º, y ahora se hace el chico mono y novio perfecto – me explica Jesus echando humo.
- ¿Cómo? – digo sorprendida, pensé que Jorge lo haría bien y el primer día ya la ha cagado...
- Andrea... - dice Jorge con tono suplicante – Sólo intentaba conocer gente, no tonteaba con ellas – me dice acariciándome la mejilla.
- ¡Eres un idiota! ¡Mentiroso! – grita Jesus furioso – No permitiré que le hagas daño a Andrea ni que la mientas así – dice lanzándose a por él. Le empuja y ambos caen al suelo.
- ¡Quita de encima! – dice Jorge revolviéndose en el suelo. Jesus le pega un puñetazo en la cara.
- ¡Parad! – les grito. Se acercan algunos amigos de Jesus y le apartan de Jorge.
- No te saldrás con la tuya... Andrea se dará cuenta de que eres un idiota y la perderás... - dice Jesus mirándole con odio. Me acerco a Jorge, que aún está tirado en el suelo, y le ayudo a levantarse. Le sangra el labio.
- Creo que es mejor que te vayas – le susurro, asiente con la cabeza y se va.
- Jesus, ¿pero a ti que te pasa? ¿Estás loco? – le digo acercándome a él, está sentado en el muro, y Rodri intenta calmarle.
- No me gusta, y no me gusta que esté contigo. Mira, respeto tus decisiones, pero haré lo que sea porque ese tío no te haga daño, y si para eso tengo que pegarle una paliza para que no se acerque más a ti, lo haré – dice decidido, entonces veo que tiene el ojos derecho hinchado. Me acerco y me siento a su lado.
- Mira, agradezco tu preocupación, pero, prefiero que te mantengas al margen de esto, si me estoy equivocando con Jorge, ya me daré yo cuenta – le digo mientras le acaricio el ojo hinchado, hace un gesto de dolor y le beso la mejilla – No quiero que nadie salga herido, así que preferiría que no le pegues una paliza.
Entramos a clase y el resto del día es algo raro e incómodo. Jesus se tira todo el recreo callado y sentado en el bordillo de en frente del campo de fútbol.
-Está preocupado por ti – me dice Rodri.
- Lo sé.
- Y yo también, pero, si quieres a Jorge, lo respeto – me dice abrazándome.
- Es que, no sé, entiendo que a Jesus le caiga mal Jorge, pero, no hace falta que intenten matarse, ¿no? Les quiero mucho a los dos, no quiero que pase esto - y se me derrama una lágrima, él me la recoge con el dedo índice y me besa la mejilla.
- No pasa nada... - me consuela – Yo hablaré con él.
En el recreo del comedor hablo con Lucy.
-Creo...creo que lo de Jorge no es una buena idea... - le digo mientras paseamos por la arena y saludamos a los niños pequeños.
- ¿Qué? Pero, ¿no ves lo bien qué está saliendo? – me dice sorprendida.
- Oh, sí, claro...veo como Jesus le ha partido el labio a Jorge y ha acabado con el ojo morado, eso es lo que veo – le digo enfadada por que piense que es una buena idea y que está saliendo bien.
- Eso es buena señal, es que hasta Jesus se está poniendo celoso, así que imagínate Rodri!! – dice entusiasmada.
- Esto va a acabar mal... - le digo yo.
 - Que no, ya verás... – insiste ella.
Por la tarde Jorge no viene a recogerme y Jesus y yo nos vamos casa de Rodri.
Jesus sigue raro, apenas habla y está serio todo el rato, intento gastarle bromas, darle abrazos y besos, pero nada consigue sacarle una sonrisa.
-Ibas a hablar con él – le digo a Rodri cuando Jesus se va a su casa.
- Ya, pero no iba a hacerlo estando tú aquí.
- Oh, lo siento... - digo avergonzada – Bueno, me voy, nos vemos mañana.
- Vale, adiós – se despide y me besa la mejilla.
- Adiós.
CONTINUARÁ...

domingo, 3 de abril de 2011

Cap.18: Nuevo chico, nuevo "novio"

Estoy en casa, con Lucy y Vane. Hemos quedado para "hacer un trabajo".
- Cada día quiero más a Iker - susurra Lucy.
- ¿Por qué no le pides salir? - le sugiero.
- ¿Y por qué tú no le pides salir a Rodri? - contraataca.
- Tú con Iker tienes más posibilidades... - le digo.
- ¿Pero qué dices? ¿No has visto cómo te trata Rodri? - dice celosa.
- Pero eso es porque es cariñoso...
- A María no la abraza tanto - insiste.
- La verdad es que las dos deberíais pedirles salir - habla por primera vez Vane.

A la mañana siguiente me levanto tarde, voy corriendo al cole y llego por los pelos, antes de que cierren la puerta.
Estoy agotada y me tiro toda la mañana recostada en la mesa, haciendo un sobreesfuerzo para no quedarme dormida.

- Andrea - me dice Aitana corriendo hacia mí. Estamos en el recreo. - ¿A qué no sabes lo que les he oído decir a Rodri y a Roberto?
- ¿El qué? - le pregunto interesada.
- ¡¡Que le gustas a Rodri!! - me grita.
- ¿Qué? - grito sin poder creérmelo.
- Sí, mira, dijo Rodri " Tío, es que Andrea me mola mogollón, más que Sally, pero es que la saco dos años...no sé qué hacer..." y dijo Roberto "La edad da igual, además Andrea es muy madura, yo que tú me lanzaría"
- Lo ves, ¡le gustas! - me dice Lucy.
- ¿No me estarás vacilando, verdad? - le digo a Aitana.
- No, te lo juro, lo he oído perfectamente, y no hay duda de que eras esa Andrea de la que hablaban - dice sin dudar.
- No me lo puedo creer, ¡me quiere! - grito entusiasmada.
- Y, ¿qué vas a hacer ahora? - me dice Vane.
- Pues salir con él, ¿no? - digo dudosa.
- No - dice rápidamente Lucy - Él es mayor, si te consigue fácilmente se cansará de ti muy rápido, tienes que hacerte la dura.
- Es verdad, Lucy tiene razón - dice Vane.
- ¿Y qué hago? - les pregunto confusa.
- Pues... haz que tienes un novio falso - propone Aitana.
- Sí, a ver que hace entonces - dice Lucy.
- ¿Seguro? - les pregunto dudosa.
- Sí, es una idea fantástica - dice Lucy.
- Bueno, ¿y qué chico será mi novio? - les pregunto aún no muy convencida.
- Mmm... no sé, lo pensaré en la hora de naturales - dice Lucy al oír el silbato que indica que tenemos que volver a clase.

La veo como está toda la hora tumbada en la mesa, pensando en quién podría ser mi falso novio. Yo, estoy entusiasmada, ¡¡Rodri me quiere!!

- Ya sé quién será - me dice Lucy a la salida.
- ¿Quién? - la miro intrigada.
- El chico ese que nos presentaste, que iba contigo a la escuela de baile, Jorge - me dice Lucy entusiasmada.
- ¿Jorge? Mmm... no sé - digo dudosa.
- Es el mejor, es guapo, es tú amigo y además, como no viene al cole no tienes que fingir todo el día - dice Lucy.
- Entonces como vamos a fingir qué somos novios - le pregunto a Lucy.
- Pues... tienes que proponerle que venga por las tardes a buscarte y esas cosas... - dice Lucy.
-¿Y si no quiere? - digo siendo negativa.
-`Pues entonces ya pensaré algo, ahora no nos vamos a quedar al comedor, vamos a ir a buscarle a su insti - me dice agarrándome la mano y tirando de mí.

Tardamos 10 minutos en llegar a su instituto, están saliendo. Le busco por todas partes, y le veo en un grupo de chavales, que están fumando.

- Jorge - le llamo, gira la cabeza buscando de donde viene la voz, me ve y me saluda con la mano sonriendo. Se  acerca a mí.
- Hola - me dice. Le abrazo fuertemente.
- Cuanto tiempo. ¿Dónde te habías metido? - le digo pasándole la mano por su pelo corto.
- Pues por ahí, es que he tenido muchos exámenes últimamente, y me dejó mi novia, y uff… lo pasé fatal - me dice con cara de pena.
- Ayy, cuanto lo siento - le digo abrazándole.
- Bueno, ¿y qué haces por aquí? - me dice colocándome el pelo detrás de la oreja.
- Pues... la verdad es que quería pedirte un favor... - le digo tímidamente.
- Pues pide, ¿qué quieres que haga por ti? - me dice levantando las cejas y esperando una respuesta.
- Quiero...que seas...mi novio falso - le digo con mucha vergüenza, la verdad es que es un favor un poco...comprometido.
- ¿Tú novio falso? - pregunta sorprendido.
- Es que, queremos que el chico que le gusta a Andrea se ponga celoso - explica Lucy hablando por primera vez.
- Aaah, pues vale - dice sonriendo.
- ¿Lo harás? - le pregunto sorprendida.
- Claro, será divertido - dice con una ancha sonrisa, le abrazo.
- Gracias - le susurro al oído.
- Vale, pero, tenéis que explicarme cuánto queréis que finja, no vaya a ser que me pase.
- ¿Por qué no vamos a un telepizza a comer y lo planeamos todo? - propone Lucy, Jorge asiente.

Vamos a un telepizza que está a unos diez minutos de nuestro cole, ya que luego tendremos que volver Lucy y yo. Pedimos una pizza y mientras comemos empezamos a hablar sobre el tema falsos novios.

- Mira, como no vienes a nuestro cole, tendrías que venir todos los días que puedas a las 4.30 a buscar a Andrea, allí, delante de Rodri, el chico que le gusta a Andrea, tendréis que daros besos, ser muy cariñosos y todas esas cosas de novios. - explica Lucy.
- Ok, es fácil, y la historia...desde cuando llevamos saliendo y eso? - pregunta Jorge.
- Pues habéis empezado a salir hoy, porque si no Andrea ya le habría hablado de ti, así que tiene que ser hoy. ¿Podrías venir esta tarde? - le dice Lucy.
- Claro, a las 4.30 estaré allí esperándola y en cuento la vea aparecer la daré un besaco que dejaré a todos con la boca abierta - dice Jorge creciéndose.
- Bueno... me parece que hemos elegido bien - dice Lucy.
- Sí... pero yo estoy nerviosa... - les digo secándome las manos que me están sudando.
- Tú tranquila, sólo sígueme el rollo - me dice Jorge agarrándome la mano.
- Ya es tarde, nos tenemos que ir - nos recuerda Lucy.
- Bueno, pues hasta esta tarde - dice Jorge besándome en la mejilla - Quiero que el primer beso te pille por sorpresa - me susurra al oído, me da un escalofrío y me separo de él, nerviosa.
- Adiós - le digo casi sin aliento.

Llegamos al cole y ya han abierto la puerta, me tiro las dos horas de la tarde pensando en cómo saldrá, en que si estoy haciendo lo correcto y en qué nunca he besado a ningún chico, y mi primer beso va a ser falso...

Cuando salgo de clase Rodri y Jesus me están esperando en la puerta de mi clase.
- Hola - me dice animadamente Jesus, mientras me pasa el brazo por los hombros y me da un fuerte beso en la mejilla. Le hago un gesto con la cabeza a modo de saludo.
- Hey, ¿te pasa algo? - me dice Rodri preocupado, Jesus me quieta la mano del hombro y me mira la cara.
- Estás pálida- susurra Jesus.
- Estoy bien - miento - Es que el inglés... Mª Mar...uff... - les digo poniendo mala cara, se ríen y salimos fuera. Jorge está sentado en el muro, el corazón me empieza a ir a toda velocidad, me ve salir y se acerca a nosotros.
- Hola amor - me dice en un susurro, me d tiempo a ver las caras extrañadas de Rodri y Jesus, y después, Jorge me agarra con ambos brazos por la cintura, me acerca a su cuerpo y me besa. El primer beso. El corazón me palpita rápidamente. Me besa suavemente, un largo tiempo. Para y me mira la cara, y me vuelve a dar un último y rápido beso.
- Hola... - digo apenas sin aliento. Apoyo mi cabeza en su hombro, de los nervios me estoy mareando y todo me da vueltas, aunque creo que esto quedará bonito.
- ¿Quién es este tío? - pregunta Jesus molesto.
- Soy Jorge, su novio - dice Jorge sonriente.
- ¿Su novio? - pregunta Rodri dudoso - ¿Desde cuándo? - vuelve a decir preocupado.
- Desde hoy, al medio día - susurro yo, no puedo quedarme callada, se supone que yo les tendría que dar la noticia, ya que son mis amigos.
- Aaah, nunca me hablaste de él, ¿no? - me dice Rodri, ahora algo molesto.
- Es que... nunca tuve el valor suficiente para hacerlo, me daba vergüenza - le digo escondiendo la cabeza en el hombro de Jorge, que no me suelta la cintura.
- Bueno, yo soy Rodrigo y él es Jesus - se presenta Rodri extendiéndole la mano a Jorge, que la acepta y le da un apretón.
- Bueno, Rodri se hace tarde, venga vámonos - dice Jesus.
- Vale, adiós chicos - dice Rodri mientras se aleja.
- ¿No nos acompañas a casa? - le pregunto dudosa y sorprendida.
- No, es que me voy a jugar a la play a casa de Jesus - me explica Rodri.
- Ah, vale, pues hasta mañana - les veo como se alejan, y me doy cuenta que a Rodri le ha afectado, va molesto y tenso.
- Bueno, pues ya que estoy te acompaño a casa - me dice Jorge soltándome la cintura y agarrándome la mano.
- Emm... vale - Miro nuestras manos entrelazadas algo confusa.
- Tendremos que ir practicando para que quede más natural, ¿no? - me dice con una sonrisa pícara.
- Si crees que es lo mejor... - digo no muy convencida.

Me acompaña a casa, vamos todo el camino agarrados de la mano y poco a poco me voy sintiendo más cómoda con él. Hablamos de lo que nos ha pasado en este tiempo en que no nos hemos visto, ya que Jorge se ha desapuntado este año de las clases de baile. Cuando llegamos a casa Jorge se apoya en la puerta de mi casa sin dejarme pasar.
- Venga Jorge, quita que mi madre estará preocupada - le digo cuando veo que no tiene intención de quitarse.
- Primero me tienes que dar algo... - dice fijando sus ojos en los míos.
- ¿El qué? - le pregunto algo perdida, me atrae a sí con las manos, rodeándome la cintura.
- Un beso... - susurra. Supongo que quiere que practiquemos, quizá antes lo hice mal. Me acerco a sus labios, le pongo las manos en la nuca y acerco sus labios a los míos, le beso dulcemente.
- Vas mejorando - me susurra al oído cuando dejo de besarle, su aliento me hace cosquillas en la oreja.
- Aprendo rápido - digo sonriendo - Hasta mañana - digo besándole de nuevo.
CONTINUARÁ...