martes, 29 de marzo de 2011

Cap. 17: Pelea de friends

Paso el fin de semana estudiando para el examen de naturales que tengo el martes, y en todos los descansos que hago llamo a Rodri, a veces no hablamos de nada, simplemente nos saludamos y nos despedimos, pero con escuchar su voz me vale...
Una intensa luz me despierta el lunes, me levanto de la cama sobresaltada, mi madre acaba de subir la persiana de mi habitación, miro por la ventana y veo un cielo totalmente despejado, sin ninguna nube, con el sol brillando intensamente en el cielo. Me levanto animada de la cama, al fin un día bueno después de tantas lluvias.
De camino al cole noto que habrá sol, pero no calienta mucho... He salido muy pronto de casa y llego veinte minutos antes de que abran la puerta.
-Hola – me saluda Jesus levantando la mano y haciéndome gestos para que vaya con él y con María, que están en la acera de enfrente del cole, donde solían estar Rodri y Sally, en otra ocasión no podría haberme acercado allí sin sentir un nudo en la garganta, pero Sally ya pertenece al pasado y no volverá a darme celos con Rodri.
- Hola chicos – les saludo.
- ¿Hoy no vienes con Rodri? – me pregunta María extrañada.
- No, es que he ido a buscarle y acababa de levantarse, así que me he venido solita – le digo sonriendo - ¿Y tú? ¿No vienes con Roberto? – le pregunto.
- No... ¿por qué iba a venir con él? – pregunta sonrojándose.
- Aaa, pues, no sé... ¿por qué yo tendría que venir con Rodri? – le pregunto, veo que pilla lo que quiero decirle, sé que te gusta, y agacha la cabeza sonriendo. Jesus no se entera de nada y como no se lo queremos explicar me alza por los aires, apoya mi tripa en su hombro y empiezo a patalear para que me baje.
- ¡¡Jesus!! – grito.
- Así me llaman... - dice él, y ahora se hace el graciosillo, como me caiga...
- Bájame – le insisto.
- Sólo si después me das un besito – me dice poniendo morritos y cerrando los ojos.
- Buaaff, en tus sueños – le digo poniendo cara de asco y después sonriendo.
- Vale, allí te espero – dice con una amplia sonrisa, me deja en el suelo y le lanzo los brazos al cuello, consiguiendo así, que nos caigamos los dos al suelo.
- ¿Qué hacéis? – dice alguien a nuestras espaldas algo asombrado, supongo que no quedará muy bien que yo esté encima suya en el suelo... Me giro, Rodri nos mira asombrado. Me levanto rápidamente del suelo, Jesus me extiende la mano para que le ayude, se la doy y me vuelve a tirar.
- Ayy – me quejo – Te vas a cagar – le digo revolviéndole el pelo.
- ¡No! ¡El pelo no! – grita, empiezo a reírme y me vuelvo a levantar del suelo. En ese momento se acerca Aitana a nosotros.
- Andrea, creo que no te gustaría oír lo que está diciendo Jessi por allí – me dice mirando al otro lado de la acera, donde Jess tiene cara de enfadada y grita algo a Lucy y a Vane.
- ¿Qué ha pasado? – le pregunto.
- Pues que Jess está criticándote a ti y a Jesus.
- ¿Qué está haciendo qué? – grito enfadada, ya se pasó un montón el viernes y sigue otra vez... Cruzo la carretera enfadada.
- Pero a ti qué te pasa con Jesus – le grito a Jess. Pone cara sorprendida, como diciendo, si yo no he hecho nada... Y luego frunce el ceño con expresión cabreada.
- Pues que estoy harta de que pases más tiempo con este idiota, porque no tiene otro nombre, que con nosotras – dice señalando a Jesus que está detrás de mí.
- Lo primero, Jesus no es ningún idiota y lo segundo, llevo desde los 2 años contigo, por unos días que esté con él no te vas a morir – le grito enfadada.
- Pues sí, sí que me voy a morir, como sigas estando más tiempo con él que conmigo no te voy a volver a hablar... Porque llegas al cole y te vas con él, sin saludarnos a nosotras ni nada.
- ¿Pues sabes que te digo? Que estoy harta de ti, que eres una mandona y siempre quieres llevar la razón, así que si quieres no me hables porque yo sí que no te voy a volver a hablar, y si lo hago, no creo que sea de buenos modales – exploto, le suelto todo lo que me he guardado desde que éramos pequeñas.
- Pues mejor, porque yo no quiero andar con chicas que van tirándose encima de idiotas como este – salta ella, está claro que tiene que tener la última palabra... Estoy por ir a tirarla de los pelos, cuando Rodri me agarra por la cintura.
- Vámonos – me susurra al oído, me empuja lentamente lejos de allí. Jesus está perplejo.
- Pero, ¿qué le he hecho yo a esta tía? – pregunta sin entender nada.
- Yo que sé, si es que es subnormal perdida – grito para ver si Jessica me oye. Rodri me besa la mejilla para que me tranquilice.
En el recreo me voy con Rodri, Jesus, Roberto y María. Jessi está gritándoles algo a Lucy y a Vane otra vez, supongo que intenta convencerlas de que se pongan de su parte. Veo como Vane aprovecha que nos hemos enfadado para soltarle ella también todo lo que piensa. Nunca le ha caído muy bien Jessica, y le encanta pelearse con ella. Lucy y Vane se alejan de Jessi, dejándola sola, pero no vienen conmigo tampoco.


-No sé cómo he podido ser su amiga durante tanto tiempo... - digo hablando sola, aunque están aquí todos conmigo no espero que digan nada.
- No sé... quizás al empezar la ESO se ha creído superior o algo así y ha cambiado... o quizás has cambiado tú... - me dice Jesus, Jess le insulta mogollón y él aún no ha dicho nada en contra de ella, no se merece que Jessica le diga esas cosas, porque no le conoce.
- Puede que tengas razón, quizá he sido yo la que he cambiado, que por fin he madurado – digo molesta, como cada vez que vuelvo a recordar lo inmadura que ha sido Jess diciéndome esas cosas.
- Bueno, olvídate de eso, ¿vale? No me gusta verte enfadada – me dice Rodri mientras me abraza por la espalda, apoya su cabeza en mi hombro y le beso la mejilla.
- Bueno, bueno parejita... - grita Lucy mientras se acerca a nosotros. Rodri me suelta rápidamente algo avergonzado, ¿qué le pasa? Si no es verdad lo que ha dicho Lucy...
- ¿No estáis enfadadas conmigo? – les pregunto algo sorprendida.
- Que va – dice Vane – Yo te lo agradezco, estaba deseando quitarme a la chula esta de encima.
- Además, ella sabe lo importante que son Jesus y RODRI para ti – dice resaltando el nombre de Rodri – No debería pedirte que dejes de estar con ellos.
- En realidad sólo le ha dicho que yo soy idiota… - dice Jesus, triste por la situación de ser él la razón de que nos hayamos peleado.
- Más idiota es ella... - dice Vane, Jesus sonríe imperceptiblemente.
Al mediodía, en el comedor del cole, Lucy y yo damos vueltas por el patio, antes solíamos ir con Jessica, pero hoy se ha ido con las pijas, Ariadna, Candela y Miriam.
-¿Te gusta Rodrigo? – me pregunta de repente Miriam. La miro perpleja y veo como Jessi se ríe, ¡se lo ha contado a las creídas estas!
- ¿Pero qué dices, anda? – digo como si hubiese dicho una parida tan grande como su culo.
- No intentes mentirnos, Jess nos lo ha contado – dice Ariadna, Candela me mira con pena, ella no es tan mala... en el fondo hasta me cae bien.
- Pues se lo ha inventado, está clarísimo, porque Rodri sólo es mi amigo – me doy la vuelta y me voy, no me apetece seguir escuchando como, la que creía que era mi mejor amiga, les ha contado a las chicas que más me odian en el mundo quien me gusta.
A la salida de clase me voy con Rodri a casa.
-Mamá, llegaré un poco tarde a casa, me voy a pasar la tarde a la casa de un amigo – le digo a mi madre por el móvil.
- ¿Con quién? – me pregunta astutamente mi madre.
- Ya te lo contaré en casa, no le conoces, así que aunque te diga el nombre... poco te va a ayudar – ya no me apetece seguir ocultando que quedo con él, quizá no se lo presente a mi madre, ni le diga lo que siento por él... pero tampoco quiera mentirla así...
- Bueno, bueno... Pero si no me lo cuentas te castigo – me amenaza.
- Vale, adiós – y cuelgo.
- ¿Le vas a decir que vas con un chico dos años mayor, que fuma y que no conoce de nada? – me pregunta Rodri sorprendido.
- Sí, aunque lo de que fuma, me lo ahorraré, ya que lo vas a dejar bien prontito – digo quitándole el cigarro que tiene en la boca y que iba a encender y lo tiro al suelo.
- Eeh! Que eso vale dinero, ¿sabes? – dice gruñendo.
- Sí, por eso si dejas de fumar, tendrás más dinero para otras cosas – le digo quitándole el paquete entero que le asomaba por el bolsillo y tirándolo a la basura.
- Mmm... ¿para otras cosas? Eso sonó mal... - dice sin preocuparse por los cigarrillos de la basura.
- ¿Qué? ¿Por qué? – le pregunto sin entender.
- ¿Quieres que me gaste el dinero en condones? – me pregunta. Le pego una colleja.
- Que burro eres, de verdad, ¿es que los chicos sólo pensáis en eso o qué?
- Jaja, puede... - dice pasándose la mano por la cabeza, por donde le pegué.
Pasamos la tarde en el parque y a las seis vienen María y Jesus. Damos una vuelta por el barrio, comemos chuches y hablamos de mis problemas con Jess, de María y Roberto y de que Jesus es demasiado bueno con Jessica, que debería soltarle unas cuantas palabritas bien dichas a ver si cerraba ya el pico.
-¿Con quién has estado? – me pregunta mi madre cuando llego a casa.
- Con un chico del cole, que vive en el bloque de en frente de aquí y con María, una amiga del cole, no la conoces – le digo, rápidamente subo a mi cuarto y me encierro, hago la tarea con la música a tope, haciendo así que no oigo nada cuando me llaman para cenar. Me duermo con un libro en la mano...

domingo, 27 de marzo de 2011

Cap. 16: Cine y hamburguesa

Viernes. Viernes frío. Viernes de finales de octubre. Me incorporo en la cama lentamente, alargo el brazo a la mesilla de noche y apago el despertador. Levanto la persiana, el cielo está gris y de él caen algunas gotas que mojan el suelo.
Me acerco al armario y cojo unos vaqueros negros, una camiseta de manga corta del bershka y una sudadera gris. Me visto y bajo a desayunar.
-Vas a llegar tarde como no te des prisa – me dice mi padre sobresaltándome.
- ¿Qué haces aquí? ¿No tendrías que estar trabajando? – le pregunto extrañada.
- Sí, es que no me ha dado tiempo a desayunar y he vuelto – me dice. Mi padre trabaja con un camión repartiendo paquetes, por lo que al coger la furgoneta, puede volver a casa si se le ha olvidado algo.
- Aaa, bueno pues yo ya me voy – le doy un beso, cojo el abrigo, la mochila y salgo por la puerta.
Está chispeando y me tengo que poner la capucha de la sudadera.
-Hey, ¿qué hace una chica tan mona, sola y debajo de la lluvia? – me giro y veo a Jesus y a Rodri – Anda, metete debajo del paraguas – me dice Jesus.
- Buenos días – les saludo colocándome a su lado.
- La verdad, es que no hace un día muy bueno... - dice Rodri mirando al cielo – Pero ahora que estás aquí, parece más alegre – me dice sonriendo.
- ¡Piropazo! – grita Jesus. Rodri se pone rojo y yo me río.
- ¿Vais a hacer algo esta tarde? – pregunta Rodri, ya casi hemos llegado al cole.
- Pues, yo, después de guitarra no tengo nada que hacer – contesto.
- Yo tendría que estudiar, pero...como que no lo voy a hacer, jaja – dice Jesus.
- Bueno, pues si queréis nos vamos al cine – propone Rodri.
- Vale, ¿qué peli? – pregunto.
- Mmm... ¿Rumores y mentiras? – pregunta Jesus.
- Por mí, vale – digo yo.
- Ok – dice Rodri. Llegamos al cole y entro a clase.
Tengo examen a tercera hora, de lengua. Se acaba la hora, creo que me ha salido bien.
-¿Qué habéis puesto en la pregunta tres? - nos pregunta Jess en el recreo, buah, se ha acabado el examen y siguen recordándomelo. Empiezan a comparar respuestas.
- ¿Habéis practicado guitarra? – pregunta Lucy cambiando de tema.
- Es verdad, que hoy hay guitarra – dice Jess – Pues no, no he practicado nada. Oye, ¿quedamos después de la clase?
- Yo no puedo, he quedad con Jesus y con Rodri para ir al cine – las aviso. Jessi pone una mueca rara, pero no dice nada.
-A mí no me apetece - dice Vane.
- Pues, yo si no van ellas y solo vamos a ser dos...pues no me apetece – dice Lucy.
- Pues vale – dice Jess algo molesta.
Acaban las clases y nos vamos a guitarra. El profe nos enseña a tocar Déjame de Secretos. Solamente nos sale bien a Vanessa y a mí, Lucy y Jess se tiran toda la hora hablando.
-Bueno, yo me quedo aquí, que viene a por mí Jesus – les digo a las chicas al final de la clase, no saben si irse a casa o esperar a que nos vayamos el resto...
- ¿De verdad te cae bien Jesus? – pregunta Jess con cara de asco.
- Pues claro que sí – le digo molesta – Es muy simpático – le defiendo – Es que, ¿tienes algún problema con él?
- Sólo uno, que es tonto – dice con tono superior.
- No te pases con él, es mi amigo, ¿vale? – le contesto, ya bastante enfadada.
- Si es tonto, ¿qué le voy a hacer yo? – estoy por pegarle una ostia cuando alguien me hace cosquillas por detrás, me giro, es Jesus.
- Hola, ¿nos vamos? – me dice, creo que no se ha dado cuenta de que estoy de los nervios y bastante cabreada, pero intento relajarme, asiento con la cabeza.
- Adiós chicas – les digo con una sonrisa a Lucy y a Vane, miro desafiante a Jess, que no se da ni cuenta porque está mirando con asco a Jesus, y nos vamos.
Voy callada todo el camino hasta que llegamos a casa de Rodri, llamo al timbre y me apoyo en la pared.
-Hola chicos – dice Rodri con una sonrisa, choca la mano con Jesus y me besa la mejilla.
Según vamos hablando me voy animando y me olvido del tema de Jessi.
Llegamos al cine y compramos las entradas, palomitas y coca-cola. Nos metemos en la sala y empieza la peli. Jesus no para de comentar cada cosa que dicen y Rodri le pega collejas cada dos por tres por las burradas que dice.
-Este chico es un cerdo, yo no vuelvo a meterme en una peli así, con él – me dice Rodri al oído, al sentirle tan cerca me estremezco.
Al terminar la peli le mando un mensaje a mi madre al móvil avisándole de que estoy con unos amigos en el cine.
-¿Vamos a tomar una hamburguesa? – propone Rodri.
- Tú siempre pensando en comer... - le dice Jesus.
- Sí, pero no estoy tan gordo como tú, porque yo hago deporte – le contesta Rodri.
- Hey, yo no estoy gordo – dice Jesus molesto.
- No... - ironiza Rodri.
- Pues claro que no – dice Jesus mientras e levanta la camiseta, tiene los abdominales un poco marcados, entonces Rodri se levanta también la camiseta, tiene muchos más músculos que Jesus.
- ¿Queréis parar ya? – les digo bajándoles las camisetas con una mano a cada uno.
- ¿Quién tiene mejor cuerpo? – me pregunta Rodri.
- ¿Y te crees que voy a responder? – “pues tú” pienso.
- Es verdad, mejor no digas nada, que Jesus se deprimiría, jaja – dice mientras Jesus se pica.
- Bueno, ¿no nos íbamos a comer una hamburguesa? – dice Jesus cambiando de tema.
- Vale, venga vamos – contesto yo, agarro de la mano a Rodri y tiro de él.
Vamos al McDonald’s y pedimos una hamburguesa cada unos con patatas y más coca-cola.
-Se me ha acabado la bebida, dame un poco – me dice Rodri cogiendo mi coca-cola y tomando un trago. Después bebo yo.
- ¡¡Ay fuaaa!! Qué asco – dice Jesus – Has chupao la misma pajita, ahora tienes sus babas...arggg – dice poniendo cara de asco. Rodri y yo nos reímos.
- Pues a mí no me da asco – le digo riéndome, la verdad es que me gusta.
- Que escrupuloso... - dice Rodri. Me llaman al móvil.
- ¿Sí? – respondo.
- Andrea, es tarde, ves volviendo ya a casa – me dice mi madre.
- Ok, ya voy, adiós – le digo, y sin dejarle decir nada más, cuelgo – Era mi madre, que me tengo que ir a casa.
- Pues venga, vámonos – dice Rodri levantándose de la mesa.
Nos vamos a casa dando un paseíllo ya que no nos apetece coger el autobús, además, ya ha parado de llover y hasta se ven las estrellas. Primero acompañamos a Jesus a su casa y luego Rodri y yo nos vamos a la plaza.
-Bueno, ya hablaremos, a lo mejor te llamo luego – me dice Rodri mientras nos acercamos a mi casa.
- Vale – se acerca a mí, está muy cerca, noto su aliento en mi cara, su colonia me envuelve y deja sin habla.
- Bueno, pues...me voy...adiós – acerca su cara aún más a mí, vacila unos segundos y me besa la mejilla.
- Adiós – le digo casi sin aliento, me giro y entro en casa. Me voy a mi habitación y a los diez minutos me llama al móvil.
- Que velocidad – le digo al cogerlo.
- Jeje
- ¿Para qué me llamas tan rápido? – le pregunto.
- Es que ya te echaba de menos – me dice con una voz súper tierna.
- Que mentiroso.
- Jaja, ¿por qué dices eso? No te estoy mintiendo.
- Ainss, si es que eres más mono – le digo sin cortarme, me ha salido del alma, no podía callármelo – Bueno, ya hablaremos que estoy agotada.
- ¿Te vas a dormir ya?
- Sí.
- ¿Tan pronto? ¿No quieres hablar un poquito más conmigo? – me pregunta con voz de angelito.
- Siempre quiero hablar contigo, pero esta vez, el sueño me vence, adiós.
- Espera, quiero decirte algo...
- ¿El qué? – le pregunto.
- Pues que eres la mejor amiga del mundo, que te quiero mogollón y que no se que haría sin ti – y después de eso, sin dejarme decir nada, cuelga.
Me quedo dormida pensando en esas palabras...

CONTINUARÁ...

sábado, 26 de marzo de 2011

Cap. 15: Una broma que ojalá fuese verdad

Me pongo de los nervios... me llevo la mano a la boca y me empiezo a morder las uñas…¿¡qué le voy a decir!?
-Mmm...pues...estaba... - empiezo a tartamudear…no se lo puedo decir, ¿qué pensaría si me voy por ahí con un chico 2 años mayor que yo y qué no conoce de nada? – Estaba dando una vuelta...
- ¿Tú sola? – me pregunta arqueando las cejas.
- No.. - intento darle poca información mientras mi cerebro piensa a toda velocidad.
- Entonces, ¿con quién?
- Con Lucy... y su hermano – le miento, hubiese sido más fácil decirle sólo Lucy, pero ya he dudado mucho y sabe que no he estado solo con mis amigas...
- ¿Con Raúl? – pregunta extrañada.
- Mmm... sí, y con un amigo suyo... - en realidad he estado solo con su amigo, pero bueno...
- ¿Y por qué estabais con ellos? – otra vez a pensar...
- Pues, porque...a Lucy le gusta el amigo de Raúl y como Lucy sabe algunos secretos de él, pues le chantajea y si no estamos con él, se los cuenta a todo el mundo...entonces tenemos que estar con ellos... - le explico nerviosa.
- Aaa, bueno pues la próxima vez me llamas y me avisas – me riñe, asiento con la cabeza y corro a mi habitación. Cojo el teléfono de casa y llamo a Lucy, le cuento lo que ha pasado, por si acaso mi madre la pregunta.


- ¿Y por qué no le dices que quedas con Rodri? - me pregunta Lucía.
- Pues, porque a mí madre ya le cuesta creer que Iker, Gorka y Manu son solo mis amigos, no quiero añadir otro más a las sospechas de mi madre...
- Jaja, es verdad, tu madre se creía que estabas saliendo con Gorka, jaja - se empieza a reír Lucy.
- Pues a mí no me hace gracia...empezó a contarme royos de novios para ver si le contaba algo...
-Jajaja - se ríe. Entonces suena el móvil, me acerco y miro el número.
- ¡¡Me está llamando Rodri!! Voy a colgar, ¿va? Chao - le digo a Lucy.
- Vale, adiós mi niña - cuelgo y cojo el móvil.


- Hola - le saludo.
- Hola preciosa - me dice en tono animado - ¿Qué hacías?
- Pues nada, aquí hablando con una amiga. Joder, me he puesto de los nervios, en cuanto he llegado a casa estaba mi madre super enfadada porque no la había avisado... le he dicho que he estado con Lucy y con su hermano... - le cuento.
- ¿Por qué? - me pregunta.
- Esto ya lo hemos hablado, ¿no? No quiero que sepa que quedo contigo, eres mayor...no te conoce...y no se  creería que somos solo amigos... - le explico.
- Pero somos solo amigos...
- ¿Y? Mi madre creería que somos...algo más...
- ¿Y no quieres serlo? - me quedo sin habla.
- ¿Qué? - digo sin aliento.
- Nada... jaja - dice riéndose.
- No, nada no, dilo - insisto.
- Que si no querías ser algo más... no te preocupes...era una broma...
- Aaa - pues vaya broma... ¡¡yo quiero que sea verdad!! - ¿Qué querías? - le pregunto algo molesta.
- Nada en especial, solamente escuchar tu voz... - se me derrite el corazón al escucharle decir eso.
- Que mono eres...
- Lo sé lo sé... - dice orgulloso.
- Ahí lo has perdido todo, ser creído no te pega nada, jaja.
- Jaja. Bueno me tengo que ir a cenar. Mañana nos vemos, adiós.
- Adiós, guapo.
- Ya sé que soy guapo...
- Que creído...te estás pasando, jaja - cuelgo y me tumbo en la cama.


Ojalá fuese verdad lo que me ha dicho, eso de ser más que amigos, sería maravilloso...


CONTINUARÁ...

miércoles, 23 de marzo de 2011

Cap. 14: La foto

-¿Qué les ha pasado a Rodri y a Sally? – me pregunta Lucy en el recreo.
- Han roto...
- ¡NO! ¿En serio? – me pregunta asombrada - ¡Qué bien! ¿Por qué lo han dejado?
- Por mí culpa, Sally le dijo a Rodri que no quería que volviese a hablarme y Rodri decidió seguir hablándome y dejarla... - explico indiferente, no estoy de ánimos para mostrar mis sentimientos. Me siento confusa, no sé si debería estar contenta por esta oportunidad o estar triste por él...
- ¡La ha dejado por ti! Está claro que eres muy importante para él, eeh? – me giro y le miro, está sentado en la canasta con Roberto y Jesus, está fatal...y no es justo, todo ha sido por mi culpa. Voy hacia ellos.
- Rodri...¿puedo hablar un momento contigo? – le pregunto, levanta la mirada, tiene los ojos rojos pero ya no llora.
- Claro – dice levantándose de un salto. Nos alejamos un poco para poder hablar solos.
- ¿Estás seguro de lo que has hecho? – le pregunto sin mirarlo a los ojos, si le mirase, sé que no podría decirle lo que estoy a punto de hacer...
- ¿Cómo? – dice sin entender.
- Qué si estás seguro que haber dejado a Sally es lo mejor – le aclaro.
- Pues claro...
- Pues...yo...creo que no – ya está, no hay vuelta atrás, ahora tendré que dejarle para siempre, pero acabaré lo que le he empezado a decir – Sally te quiere, y tú la quieres a ella, mira cómo estás desde que habéis discutido… Creo que...lo mejor sería...que volvieses con ella.
- No puedo hacer eso... Porque significaría dejar de hablarte...
- Lo sé, y aún así creo que es lo mejor, lo más importante es que tú seas feliz... - le digo casi llorando, sé que voy a perderlo, para siempre, ya no tendré ni su amor, ni su amistad, ni nada de nada...
- Jamás. ¿Me has oído? Jamás haría eso. Nunca dejaría de hablarte, y menos por Sally, así que deja de decir estupideces y no me vuelvas a pedir eso – me dice mirándome intensamente a los ojos. Me lanzo a sus brazos que me agarran con fuerza.
-Hey, ¿qué te pasa? – me pregunta al mirarme a la cara, y me doy cuenta de que se me han escapado algunas lágrimas.
-Nada... - le digo sonriendo – La emoción, es que creí que te iba a perder para siempre... - y vuelvo a abrazarle, entierro la cabeza en su hombro.
- Nunca me perderás, siempre estaré ahí para lo que necesites, te quiero, ¿vale? Eres muy importante para mí... - me susurra al oído – Desde que a mi hermana se le coló la pelota en tú casa, supe que serías importante, y que te querría muchísimo... - no me salen las palabras, tengo un nudo en la garganta, de la alegría. Le quiero tanto... Aunque para él sólo sea su mejor amiga, a mí me vale...

Salimos de clase y está lloviendo.
-Te acompaño a casa, ¿va? – me dice Rodri.
- Bueenoo, si te hace ilu... - le digo y sonríe.
- Sí, he de admitir que me hace mucha ilusión estar contigo... Además, para que negarlo...Te necesito... - dice algo más triste, le paso la mano por la cintura y me apretó a él, me besa la frente y me vuelve a soltar.
Cuando llegamos a mi casa no tenemos ganas de despedirnos, aunque ninguno lo decimos.
-¿Vamos a dar una vuelta? – me propone.
- Está lloviendo, mejor nos vamos a tú casa, ¿vale?
-¿Por qué a la mía? – pregunta dudoso.
- ¿Y por qué no?
- Porque tendré que explicarle a mí tía lo que ha pasado... - dice bajando la mirada.
- Algún día se lo tendrás que decir, así que mejor hoy – digo encogiéndome de hombros.
- Mi tía adora a Sally, y no quiero contárselo delante de ti, porque probablemente a mi tía le dará más pena que a mí que lo hayamos dejado...
- Anda, vamos...no seas quejica, se lo puedes contar cuando me vaya – y le doy un leve empujón en dirección a su casa.
Cuando llegamos vamos a su habitación. Es pequeña, con un armario a la derecha y a continuación la cama, en frente hay una mesa de estudio con un ordenador portatil y una tele colgada en la pared para jugar a la play y en la pared de en frente una ventana que ilumina la habitación. En la pared de la cama hay un pequeño corcho donde cuelga fotos de sus amigos, de su clase, su familia... Veo que se acerca al corcho, mira una foto en la que están él y Sally, la quita y la lanza a la basura. Se pasa la manga de la sudadera por los ojos y se tira a la cama.
-No quiero que nada me recuerde a ella. Ahora, sólo están mis amigos...Hey, no tengo una foto tuya colgada…y eso que tengo mazo en el tuenti... - se acerca al ordenador y lo enciende, elije una foto en la que estamos los dos con unas gorras y unas gafas de sol en el patio de su casa, haciendo que somos raperos, la imprime y la cuelga en el corcho, donde antes estaba la de Sally.
Me quedo hasta las nueve en su casa. Jugamos a la play un rato, me da una paliza al fifa, ya que yo de juegos de fútbol de la play, poco sé... Hacemos cada uno nuestros deberes y me ayuda con las mates, aunque creo que él sabe menos que yo... Después pone un disco de Pignoise y nos ponemos a saltar sobre la cama, a cantar y bailar. Después nos hacemos más fotos.
Y llega la hora de irme a casa. Pero cuando entro encuentro algo que no me gusta nada...Mi madre me mira enfurecida, con los brazos cruzados y hasta parece que le sale humo de las orejas...
-¿Dónde se supone que estabas jovencita? – me pregunta intentando contenerse. ¿Y ahora qué le digo...?

CONTINUARÁ...

lunes, 21 de marzo de 2011

Cap. 13: Pelea

Pasaron unas semanas y yo seguí quedando con Rodri, a veces estaba con Sally, que siempre me miraba mal, e intentaba no hablar conmigo.
- ¿Cuánto llevas con Sally? - le pregunto a Rodri una tarde, estamos en su casa haciéndonos fotos tontas para subir al tuenti.
- Pues desde el 10 de octubre del año pasado, es decir, más de 1 año - me dice, me quedo alucinada.
- Bueno, me voy a mi casa antes de que mis padres se preocupen - le digo.
- ¿Por qué no les dices qué estás en mi casa? - me pregunta.
- Pues porque no creo que les guste la idea de que esté con un chico mayor, ¡¡qué apesta a tabaco!! - le echo en cara. Me pone una mueca de burla y me acompaña a la puerta.
- Adiós - me despido.
- Hasta mañana - y me saca la lengua, como un niño pequeño.
Me voy a casa y me quedo dormida nada más cenar.

A la mañana siguiente me levanto muy contenta, no sé por qué, estoy feliz. Aunque haga un día horrible. El cielo está encapotado, todo son nubes grises.

Mientras voy al cole empieza a chispear por lo que empiezo a correr y llego bastante pronto.
- Hola chicas - saludo a Aitana y a Lucy.
- Hola, mira allí - me dice Lucy señalando la acera de en frente del cole. Rodri y Sally están allí, parece que discutiendo.
- ¿Qué está pasando? - les pregunto asombrada.
- No sé, pero llevan un buen rato dicutiendo - me explica Aitana - Desde que llegó Rodri, la tía esa tenía mala cara y empezaron a discutir.
Les miro e intento escuchar algo, pero están muy lejos, aunque parece que están gritando. Sally le pega un empujón a Rodri, muy enfadada, y él le dice algo que hace que ella se eche a llorar. Rodri se da la vuelta y cruza la carretera rápidamente dejándola allí, gritando como una loca.
Llega a la puerta del cole y se va con Jesus, que le mira con cara de querer una explicación.
- ¡Esta tía es idiota! - grita Rodri señalando con el brazo al otro lado de la carretera - ¡Qué la den por culo! - Vaya... si que está enfadado, ¿qué habrá pasado? Rodri se sienta en el muro y apoya la cabeza entre las manos, veo que Jesus me mira, "¿qué ha pasado?" le pregunto moviendo los labios, él se encoje de hombros. Me acerco a ellos y le pongo la mano el hombro a Rodri, eleva la cara y veo que está llorando, la cara se me descompone en una mueca de dolor, simplemente con verle sufrir sufro yo también. Se levanta y me abraza desesperado.
- ¡Eso! ¡Abrázala! A ver si te quiere cuando empieces a tontear con la próxima que se cruce por tu camino - grita Sally, que ha cruzado la carretera, sigue llorando, pero parece que llora más por la rabia que por pena. Rodri se gira enfurecido, la mira con una mueca de odio, que deseo no volver a ver jamás en él.
- Aléjate de mí y de ella, tú ya no eres nada en mi vida, ¿entiendes? Lárgate y déjame vivir tranquilo - dice, y no aguanta las lágrimas. Quizás debería estar contenta, se ha peleado con Sally, pero por alguna razón, estar feliz en estos momentos me resulta imposible. Si él está tan mal...¿cómo iba a ser yo feliz? Sally se acerca corriendo a él y le empieza a pegar puñetazos al pecho y patadas a las piernas, Jesus y algunos chicos más se acercan a ella y la apartan de nosotros, se la llevan al insti de al lado y la dejan con sus amigas.

Y entonces Rodri vuelve a abrazarme. Y llora. Llora durante casi diez minutos, mientras le susurro palabras tranquilizadoras al oído.
- ¿Qué ha pasado? - le pregunto cuando está más tranquilo.
- Pues...que esa tía es tonta del culo, ¿vale? Porque si me quisiese de verdad no me pediría que me alejase de ti... - me cuenta. ¿¡Qué!? ¿Qué se aleje de mí? O sea, que se han peleado por mi culpa...
- ¿Cómo? - le pregunto sin poder creérmelo.
- Dice que paso demasiado tiempo contigo y que si quería seguir con ella me tendría que alejar de ti y dejar de hablarte. Y como comprenderás, si me pide que deje de hablar a mi mejor amiga, no me quiere de verdad... - dice furioso y dolido - La he dejado, no quiero saber nada más de ella, no quiero verla, ni hablarla, ni nada que tenga que ver con ella...
- Habéis roto por mi culpa...
- No, hemos roto GRACIAS a ti, si no fuese por ti, no me hubiese dado cuenta de la realidad, de que no me quiere, de que se cree que soy su propiedad... He estado malgastando todo un año con ella... - le abrazo de nuevo.
- No digas eso, seguro que te quería, es imposible no quererte, y si te ha dejado marchar, peor para ella, ella se lo pierde, porque tú eres fantástico - me mira a los ojos intensamente. Y abren la puerta, me agarra la mano y pasamos dentro, llegamos a mi clase y se detiene antes de marcharse a la suya.
- Gracias, no sé que haría sin ti... - me besa la mejilla y se va a su clase.

Han roto... wow... y por mí, él ha preferido seguir siendo mi amigo a seguir con ella... Y yo voy a hacer todo lo posible porque crea que ha elegido bien, no voy a dejar que se venga a abajo...

CONTINUARÁ...

sábado, 19 de marzo de 2011

Cap. 12: El jardín

Salgo de clase, son las 4.30. Rodri está en la puerta del cole con María, los dos fumando, buagg.
-¡Eso es malo para la salud! - le grito, se gira, tira el cigarro al suelo y me da un abrazo mientras me echa el aliento - Qué hueles mal, quita - le digo mientras le retiro.
- Jajaja - se ríe.
- A mí no me hace gracia, apestas - le digo arrugando la nariz, y se vuelve a reír.
- Rodri - dice una voz femenina, me giro y veo a Sally, la novia de Rodri.
-Amor... - la saluda él, se le acerca y la besa, y no se separa de ella, la arrima contra su cuerpo y la besa durante un largo rato.
- ¿Quién es? - dice Sally mirándome cuando Rodri deja de besarla.
- Andrea, una amiga.
- Ah, pues encantada - dice Sally fríamente, no creo que esté encanta de verdad. Me mira fijamente con sus preciosos ojos grises, me gustaría tener unos ojos así.
- Bueno, ¿nos vamos? - le dice Rodri a Sally, ella asiente - Adiós, nos vemos mañana - se despide Rodri, esta vez, ni besos, ni abrazos, ni nada.

Me apoyo en la pared, destruida, ¿no es ya lo suficientemente malo qué Rodri tenga novia, qué ahora les tengo que ver besándose delante de mis narices?

- Hey, ¿qué te pasa? - me pregunta Manu.
- Nada, cosas mías - le digo con el ánimo por los suelos.
- ¿No quieres hablarlo? ¿Así te desahogas? - me pregunta preocupado.
- No, no tengo ganas de hablar de eso...
- Vale, como quieras. Bueno, me voy.
- Voy contigo - le digo, y nos vamos a casa.

Voy callada, mirando el suelo, pensando en como podré soportar seguir viendo a Rodri y a Sally besándose. Llegamos a mi casa, me despido de Manu  se va a su casa.

Me voy a mi cuerto y me pongo a hacer los deberes. A las siete de la tarde me conecto al msn. Tengo una invitación. La abro. ¡¡Es de Rodri!! La acepto y veo que está conectado.

Rodri & Sally dice:
ola wapa
Andrea (L) dice:
ola fumeta
Rodri & Sally dice:
jajjaj
k graciosilla
Andrea (L) dice:
xd, lo se
k tal?
Rodri &Sally dice:
genial
aki cn Sally
k ta celosa xk te e dixo wapa
jajaj
Andrea (L) dice:
jajaj
dile k este tranki k eres mu feo pa mi
Rodri & Sally dice:
perdon? yo feo?
tu k tal?
Andrea (L) dice:
ps si te digo la vrd, mal
Rodri & Sally dice:
x?
Andrea (L) dice:
no kero ablar de eso...
Rodri & Sally dice:
espera one moment
Andrea (L) dice:
ok
Rodri & Sally dice:
ya
esk sally se acaba de ir y me taba despidiendo de ella
Andrea (L) dice:
aa
Rodri & Sally dice:
weno, si tas mal si keres podemos kedar, asi te animas
Andrea (L) dice:
mmm... no se...
Rodri & Sally dice:
vengaaa
Andrea (L) dice:
valee
Rodri & Sally dice:
voi pa tu casa
xao preciosa
Andrea (L) dice:
adios

Apago el ordenador y me peino recogiéndome el pelo en una coleta, me pongo unos botines negros y una chaqueta blanca y azul. Llaman al timbre, aún estoy destrozada, por el beso de las 4.30 y porque estaba con Rodri en su casa. Salgo a abrir.
- Hola - me saluda y me da un beso en la mejilla, claro, ahora sí, como no está su novia por aquí...la verdad es que eso me está empezando a molestar, pero quiero que me de besos...
- Hola, espera un momento - le digo, y entro a casa. - Papá, me voy a dar una vuelta, que me aburro.
- Vale, no tardes - me dice mi padre sin enterarse de nada, ni siquiera de que han llamado al timbre. Salgo fuera y cierro la puerta de la calle haciendo mucho ruido.
- ¿Qué te pasa? ¿Por qué estás mal? - me pregunta retirándome un mechón de pelo que se ha salido de la coleta.
- No creo que seas la persona más indicada para qué le cuente lo qué me pasa... - le digo sin ser capaz de mirarle a la cara.
- ¿Por qué no? ¿No confías en mí? - dice preocupado por qué así sea.
- No es eso, confío tanto en ti, como tú en mí. Pero... es que se supone que he quedado contigo para olvidarme de los problemas, ¿no? - intento hacer que se olvida del tema.
- Tienes razón - dice sonriendo - y lo voy a lograr. Me agarra de la mano y tira de mí, corriendo.
-¿A dónde vamos? - le pregunto.
- Ya lo verás.
Seguimos corriendo un buen rato más. Y por fin llegamos. Me ha traído a un parque lleno de flores, es precioso, parece sacado del paraíso, hay un río que pasa por él. Nos sentamos  a la sombra de un gran árbol, en el césped.
- Es un parque precioso... - susurro.
-  De pequeño, venía todos los fines de semana con mi madre aquí... - dice bajando la mirada, algo triste.
- Siento lo que pasó - le digo.
- Y yo, pero no se puede hacer nada... - le abrazo sin poder evitarlo. Suena su móvil.
- ¿Sí? - responde - Hola amor - mierda, otra vez es Sally - Nada, aquí dando una vuelta con Andrea - un largo silencio, Rodri suspira - Que sí, tranquila que te quiero más que a mi vida - que asco le tengo a Sally, de verdad, además, no tiene pinta de ser maja... - Te amo, adiós - y cuelga el móvil.
- Rodri, se hace tarde, es mejor que vuelva a casa - le digo al ver que empieza a anochecer, así que se levanta del suelo y nos vamos a casa. Se vuelve a despedir con un beso y se va a su casa.

Me voy a mi habitación sin cenar, ha sido un día agotador.
Y sueño con él y con el parque en el que hemos estado.


CONTINUARÁ...

viernes, 18 de marzo de 2011

Cap. 11: Besitos

Martes. Me parece que el mejor de momento de este curso. Hoy tengo una razón para levantarme, porque ayer hablé con él, ayer estuvo en mi casa, ayer descubrí que es mi vecino, ayer me reí con él, ayer me lo pasé genial con él. Y por eso, merece la pena levantarse hoy.
Voy animada por el camino, no tengo tanto sueño y voy feliz. Llego a la puerta, aún es temprano, voy hacia Lucy que está con Iker.
-Uyy, chicos... que pegaditos estáis... como ligas, eh Iker!! – Lucy me lanza una mirada asesina, le da mucho corte que diga esas cosas delante de Iker. Me río y me siento a su lado.
- Hola... - nos saluda Jesus, un chico de 3º, con voz ligona.
- Hola... – le saludamos yo y Lucy, después nos miramos extrañadas, sin entender por qué nos ha saludado. Va llegando la gente y con todos los de mi clase y algunos mayores le veo llegar. Va con unos vaqueros y una chaqueta negra y le veo que se acerca a donde estamos nosotras, me pongo de los nervios.
- Hola – me saluda, no me lo puedo creer, me está hablando, aquí en el cole, ¡qué mono! Se acerca a mí y me besa la mejilla y si ahora estuviésemos en silencio oiría mi corazón latir a toda velocidad.
- Hola – susurro nerviosa, oigo como mis amigas empiezan a soltar risitas tontas y como sus amigos se acercan a nosotros.
- Qué Rodri, ¿ya estamos ligando? – le vacila Jesus, supongo que Rodri le contaría ayer que vino a mi casa, por eso me saludó antes de esa manera tan rara...
- Vete a la mierda, Jesus – le grita Rodri – No le hagas caso, que lleva un pavo encima... - sonrío nerviosa...una cosa es hablar con él a solas, pero delante de sus amigos me da más corte... Abren la puerta y entramos a clase, Rodri se despide de mí con otro beso y me pongo roja… Creo que lo nota y me sonríe, y eso hace que me ponga más colorada aún.
- ¡¡Andrea!! –se me echan encima mis amigas en cuanto Rodrigo se aleja. - ¿Qué nos hemos perdido? Que de un día para otro el chico de tus sueños está dándote besitos, eeh.
- No me agobiéis, pesadas – aunque estoy deseando contarlo – Es que ayer, estaba en casa sola y a la hermana de Rodrigo se le coló la pelota en mi patio y entonces...pues salí a dársela, y la niña se hizo una herida y pasaron a casa y estuvimos hablando y tomando una coca-cola – les cuento atropelladamente.
- ¡Qué suerte! – me dice Vane dándome un abrazo y entra el profe en clase, me voy a mi sitio. No consigo concentrarme en toda la mañana... estoy como en las nubes... ¡Y eso que sólo he hablado un poco con él!
Por fin llega el recreo, he pasado la mañana como si no hubiese estado en clase. Salimos al pasillo y mis amigas empiezan a empujarme a la clase de 3º.
-¿Para qué queréis que vaya allí? – pregunto agobiada.
- Para que vayas a saludar a tu novio – me dice Jess.
- No es mi novio, sólo es mi amigo – les aclaro.
- Amigo de momento – apunta Vane – Ya veremos lo que va pasando... - sacudo la cabeza, son imposibles, me dejo llevar hasta allí. Y empiezan a salir de clase, sale Jesus de clase y me guiña el ojo.
- ¿Qué...? ¿Esperando al cari?- me dice con una sonrisa pícara.
- ¿Al cari? – pregunto sorprendida. En ese momento sale Rodri de clase con un bocata bien grande en la mano.
- Hola – me saluda, me besa la mejilla de nuevo y a Jesus le pega una colleja – Tú, ¿qué le estabas diciendo? ¿Eh, cafre? Que me cae muy bien como para que llegues tú ahora y me la vuelvas tonta…
- No te pases conmigo Rodri... jaja, que te hago una llave de karate y te dejo K.O. en el suelo, jaja.
- Anda que estás tú bien... Andrea, vamos que este tío está loco – me pone la mano en la espalda y salimos al patio. Las chicas me siguen unos cuantos pasos más atrás, comentando a saber el qué.
Vamos a un lateral del campo de fútbol, están Jesus, Roberto y María unos amigos de Rodri.
-¿Ya te has echado otra novia? – le dice María a Rodri, que la mira raro.
- Pero, ¿qué dices? Yo estoy a muerte con Sally – apretó la mandíbula y aguanto sin poner ninguna mueca, pero eso ha dolido.
Empiezan a hablar sobre cosas de su clase y me entero de poco, pero de vez en cuando Rodri me da un abrazo que hace que me derrita.
-¿De qué es el bocadillo? – le pregunto.
- Chorizo.
- Mmm... Choricito, qué rico.
- ¿Quieres? – me ofrece el bocata, le miro a los ojos, su mirada es tierna y amistosa, me sonríe y le doy un mordisco al bocadillo, después él se lo sigue comiendo.
- ¡¡Andrea!! – me llama Jess, está con Lucy y Vane y me hacen señas con la mano para que vaya. Rodri me está mirando.
- Voy a ver qué quieren... - salgo corriendo hacia la otra parte del campo.
- Uy uy!! Andrea, qué arrimadita estás a Rodri, eeh... - me dice Lucy moviendo las cejas, pongo los ojos en blanco y se empiezan a reír.
- Hasta compartís el bocata... - salta Vane – Cuanta confianza en sólo un día...
- Sabe en quien puede confiar – les digo sonriendo, miro hacia donde están Rodri y sus amigos, él y Jesus me miran y comentan algo.
Suena el timbre y vamos hacia la puerta para entrar a clase, nos juntamos con Jesus y Rodri.
-¿Qué te decían estas locas? – dice mirando a Lucy, que ya la conoce por su hermano, me rodea la espalda por detrás y apoya su cabeza en mi hombro, me giro para mirarle, nuestras caras están a unos escasos 5 centímetros y siento su aliento en la cara.
-Nada, como tú has dicho, están locas – sonrío para intentar dejar los nervios a un lado. Siento una extraña sensación en la tripa, me gusta.
- Oye, tú has cogido mucha confianza con Andrea, ¿no? – dice Jess, ya está fastidiándome el momento, Rodri sonríe y me besa la mejilla.
- Puede ser, pero vosotras la conocéis, es inevitable cogerle cariño en el minuto uno en el que hablas con ella – me estrecha contra sí, me suelta y se va a su clase.
- Hasta luego – me dice de espaldas.
Mis amigas se abalanzan a mí.
-¡Tía! Te trata como si fuese su novia – dice Jess alarmada.
- Pues mejor – le digo yo – Aiss, es monísimo, ¡le amo!
- ¿A quién amas, eeh? – me dice Gorka que estaba escuchando por atrás.
- Cotilla, ¿a ti qué te importa? – le contesto. Se encoje de hombros y hace ademán de abrazarme pero le pego un pisotón y se aleja quejándose y riéndose a la vez.
Sigo sin enterarme de nada en clase, pero bueno, ya pediré los apuntes a alguien que los haya cogido mejor que yo...

CONTINUARÁ...

jueves, 17 de marzo de 2011

Cap. 10: Mi vecino!!

Lunes. Lunes cansado, pero feliz, estoy feliz de haberles contado a mis amigas mis preocupaciones y mi razón para levantarme cada día. Son las 4:30, como es lunes nos quedamos hasta las 5:30.
Nos toca gimnasia, hacemos baloncesto, que por cierto, se me da fatal, nunca quito una pelota y si meto canasta, es casualidad.
Termina la hora y me voy a casa. No hay nadie allí. Mis padres han ido a llevar a mi hermana a las clases de guitarra y yo estaré sola hasta las nueve de la noche...
Me meto en la ducha y noto como el agua me cae por los hombros y llega hasta mis pies, el agua caliente me relaja. Me enjabono el pelo y el cuerpo. Me tiro allí unos 20 minutos, salgo y me pongo unos vaqueros y una camiseta negra de manga corta. Como no tengo deberes cojo un rato el ordenador. Entro a blogger y leo algunos blogs.
De repente oigo un ruido en el patio, miro por la ventana y veo una pelota de plástico de bob esponja, vale, está claro que me persigue...:S, jaja. A los pocos segundos llaman al timbre, salgo al patio a abrir la puerta, serán los niños a los que se les ha colado la pelota. Abro y me encuentro al chico más guapo del mundo, al único que me gustaría ver... ¿Qué hace Rodrigo aquí?
-Hola – le saludo mientras le extiendo el balón, su hermana está detrás de él, escondiéndose detrás de sus piernas, asoma la cabeza, sonríe y coge la pelota.
-¡Hey! ¿Vives aquí? – me pregunta con una bonita sonrisa en la cara, asiento con la cabeza – Eres Andrea, ¿verdad?
- Sí
-Ok, es que no vaya a ser que me equivocase y te llamases de otra manera, jaja – le sonrío, no puedo evitar sonreír al verle, ainss, estoy de los nervios, el corazón me va a mil... - Oye, siento lo del empujón del otro día.
- Ah, ok, tranquilo, da igual. Además, fue hace mucho – se rasca la cabeza, como avergonzado, ¡qué mono!
- Vas a 1º, ¿no?
- ¡Vaya! ¿Me espías o qué? Sabes mucho sobre mí, jaja– una preciosa sonrisa se ensancha en su cara - ¿Y tú qué haces por aquí?
- Pues que vivo ahí en frente – se gira y señala las casas bajas a unos 30 metros de mi bloque.
- ¿En serio? – le pregunto sin poder creérmelo, él asiente – Así que somos vecinos, eeh...
- Ajá. Estaba por aquí jugando a la pelota para entretener a María – dice mirando a su hermana que está detrás de él jugando con el balón.
- ¿No será ella la que juega para entretenerte a ti?
- No, no, no. Que si por mi fuese, ahora estaría yo en mi casita con la play... - dice con un tono de voz orgulloso y gracioso.
En ese momento oímos unos sollozos, nos giramos y vemos a María en el suelo, con la mano en la rodilla.
-¡María! – grita Rodri, y sale corriendo a por ella, se agacha y le mira la rodilla, me acerco yo también, tiene una herida que le sangra bastante.
-Me duele mucho... - se queja la pequeña.
-Rodrigo, pasad a casa y se la curo – le propongo.
- No quiero molestar...
- ¡Venga pasa! – insisto, cojo en brazos a su hermana y la meto en casa.
 La llevo al baño y la siento en la taza del bidet, la desinfecto la herida con agua oxigenada y gasas y le echo betadine.
-¿Ya estás mejor? – le pregunto. Asiente con la cabeza y se levanta, pone cara de dolor – Quédate sentada un rato, ¿quieres un bollo?
- Vale – dice con su vocecilla, la llevo de la mano a la cocina y le ofrezco un bollo de chocolate.
-Andrea, no quiero molestar... - dice Rodri.
- No te preocupes, que me da igual, además, me encantan todos los niños, excepto mi hermana.
- ¿Tienes una hermana? – me pregunta él.
- Sí, de 6 años, ¡es el demonio en persona! – exagero.
- ¿Dónde está? – me pregunta María.
- En clases de guitarra.
- ¿Sabe tocar la guitarra? – dice la pequeña alucinada.
- Sí, y yo también.
- ¿Me puedes enseñar alguna canción? – me pregunta la niña entusiasmada.
- Claro, pero otro día, que hoy tiene la guitarra Vera, ¿vale? – asiente emocionada – Trato hecho – y la extiendo la mano que me agarra maravillada por la idea de aprender a tocar la guitarra – Pues eso, tendréis que venir algún otro día tú hermano y tú para que te enseñe – miro a Rodrigo, que nos sonríe. – Rodri, ¿quieres tomar algo? ¿Una coca-cola?
- Vale, pero sólo porque me la ofreces tú, ehh – sonrío ampliamente y saco dos coca-colas de la nevera, le extiendo una y nos vamos al salón, me siento en el sofá y le invito a él con un movimiento de mano, se sienta a mi lado, muy cerca de mí, casi rozándome. Estoy muy nerviosa, pero me siento muy a gusto hablando con él, es simpático, dulce, humilde… es ¡perfecto!
Enciendo la tele para que la vea su hermana, mientras nosotros hablamos.
-¿Qué tutor tienes? – me pregunta.
- Miguel... - digo desanimada.
- Uff... ¡qué cruz! – dice con cara de asco.
- Jaja, hombre, te acabas acostumbrando...
- ¿Has conseguido soportarle? Yo llevo tres años con él y cada día le odio más... Además, me tiene manía, me suspende lengua por no leerme el libro... ¡y eso que sacos 6 en casi todos los exámenes!
- Ya... manía...Jajaja, eso son escusas... - entonces, le llega un mensaje al móvil.
- Oh, es mi tía, dice que vayamos ya a casa – se levanta del sofá, coje a su hermana en brazos y les acompaño al patio.
- Adiós – me despido.
- Hasta mañana – me dice, y hace un gesto con la cabeza de despedida. Le veo marchar, le miro mientras hace de reír a María y no cierro la puerta hasta que le veo entrar en una de las casas de en frente.
Cuando llegan mis padres nos sentamos en la mesa a cenar, estoy feliz, pero no tengo hambre, el amor me llena las tripas...
Me voy a mi cuarto temprano, me apetece pensar, pensar en él, en nuestra conversación… Sin duda, hoy ha sido el mejor día de mi vida, hasta ahora...
Y ahora, tengo escusa para amarle, ES EL MEJOR.

martes, 15 de marzo de 2011

Cap. 9: "Juro que le mataré"

-¡¡Bien!! – grita Lucy, es viernes, al fin, la semana se me ha pasado horriblemente lenta, viendo todas las mañanas a Sally besuquear a Rodri antes de entrar a clase y ella irse a su insti – ¡¡Hoy fiesta pijama en mi casa!! – grita entusiasmada. Hoy,6 de Octubre, es su cumpleaños, e iremos Vane, Jess y yo a su casa a dormir. – Iros preparando unos cuantos secretitos que contar,¡¡eeh!! – me mira y arquea repetidamente las cejas, sonrío, pero sin ganas.
Cuando acaban las clases nos vamos todas a la casa de Lucía, llevamos una bolsa con el pijama.
Merendamos y hacemos la tarea por la tarde, para tener el resto del fin de semana libre. Terminamos a las nueve menos diez, cenamos y vamos a preparar las camas. Dormiremos en el salón, en el sofá-cama-gigante que tienen.
Cuando lo hemos terminado de colocar las camas nos tiramos a ellas y empezamos a saltar y a hacer el tonto.
-Yo me uno a vosotras, ¿vale? – nos dice el hermano mayor de Lucy asomando la cabeza por la puerta, tiene una gran sonrisa dibujada en su cara.
- Ni hablar, si te aburres te vas con tu novia por ahí – dice Lucy enfadada, se baja del sofá de un salto y echa a su hermano a empujones de la habitación. - ¡Qué pesado es!
-Pobrecito, haberle dejado... - dice Vane, la miramos extrañadas - ¿Qué? Es que es muy mono... - empezamos a reírnos y ella se nos une – Era broma, eeh, tranquilas, que no me gusta, jajaj.
-Bueno – dice Lucía sentándose en la cama, relajándose un poco – Hora de los secretos, ¿quién empieza?
-Tú – gritamos todas a la vez, Lucy resopla, pero asiente.
- Valee... A ver qué os cuento... mmm...Me gustaría que mi hijo se pareciese a Manu
- Jajajaja – empezamos a reírnos – ¿Quieres tener un hijo de Manuel? Jajajaja
- Noo, he dicho que quiero que mi hijo se parezca a él, no que sea de él.
- Pues eso es lo mismo, si quieres que se parezca...tendrá que ser el padre...jajaja
- Bueno, dejad ese tema ya, ahora le toca a Jess – dice Lucy evitando nuestras risas.
- Eso Jess, te toca – salta Vanessa, lista para reírse de ella.
- Pues que...me gusta la serie ‘Baby Looney Tunes’ – y empieza a cantarnos la canción de la serie, nos reímos un rato, pero más de por cómo canta de por qué le guste esa serie.
Vane nos cuenta que antes de que David, el chico rubio, estuviese por ella, a ella le gustaba, pero como todo el mundo empezó a decir que el estaba por ella, empezó a caerle mal.
-Tu turno Andrea – dice Lucy.
- Yo es que no tengo secretos – ‘Que quiera contaros’ pienso.
- Es obligatorio, tienes que contar algo – dice Vane, que es a la que más le ha costado admitir que David le gustó.
- Vale...Os contaré quien me gusta...
- ¿Quién? – dicen todas curiosas. Las palabras no me salen, simplemente pensar su nombre hace que el corazón me duela.
- Rodrigo... - digo bajito, como si así no doliese tanto confesarlo. Lucy abre mucho los ojos y la boca, Vane no hace nada y Jess pone cara extrañada.
- ¿Rodri? ¿El de 3º? – pregunta Lucía para asegurarse, asiento con la cabeza.
- ¿Quién es Rodrigo? – pregunta Jess.
- Tronca, ¿no sabes quién es? – dice Lucy extrañada- Al que mataron a su madre.
- Sigo sin saber quién es, me suena eso de que mataran a su madre, pero no sé quién es, ya me lo diréis, eh.
- ¿Y desde cuándo? – pregunta Vane - ¿Cuándo te empujó en el recreo? – niego con la cabeza.
- Antes.
- Ah, ¿es el que te empujó? Pero si ese es muy feo – dice Jess.
-Pues para mí no lo es. Me gusta desde el primer día de curso, y no sé por qué, así que ni me lo preguntéis.
-Pues ese tío está loco – dice Lucía – Era amigo de mi hermano, y cuando mataron a su madre, un día, se vino a merendar a casa y dijo: ¡Juro que mataré al que mató a mi madre, aunque me metan en la cárcel!
-Andrea, ¡ese chico no te conviene! – me dice Vane al escuchar lo que ha dicho Lucía.
- A ver, chicas, lo diría porque estaba enfadado, triste…acababa de perder a su madre...Pero seguro, que ahora, ya no piensa eso – intento defenderle.
- Andrea, está claro que el amor es ciego – dice Jess.
Día siguiente. Nos levantamos tarde. Muy tarde. Desayunamos unos churros que ha traído la madre de Lucy. Bromean sobre Rodri bastante y yo me pongo roja, ahora pienso que no debería haberle contado nada a nadie.
-¿A quién le mola Rodrigo? – pregunta su hermano que ha debido oír algo.
- A nadie – digo yo rápidamente, él y Rodri son amigos, y, Raúl, es muy bocazas y podría contar algo...
- A ti, ¿no? – me pregunta arqueando las cejas. Niego con la cabeza. Y apuesto lo que sea a que estoy tan roja con un tomate... - Vaya que no... Se te nota...Jajaja.
-Es verdad, Andrea, admítelo, es a ti a quién te gusta – dice Jess, y me gustaría ir a ahogarla ahora mismo, por bocazas. Raúl me sonríe y sin decir nada, se va.

CONTINUARÁ...