sábado, 13 de noviembre de 2010

Capítulo 9

Me despertó mi madre
- Amanda, ha venido Christian a buscarte - me dijo. "Christian!!" pensé. Me levanté de golpe y vi como la puerta estaba entre abierta. Miré el reloj, eran las 18.22. Había dormido unas tres horas.
- Ok, dile que pase - dije mientras me iba corriendo al baño. Me miré en el espejo. Buaff que pelos. Tenía un montón de enredones. Cogí el cepillo y empecé a peinarme. Casi lo rompo. Me lavé la cara. Me pinté los labios con un brillo de sabor a fresa. Salí del baño y me fui a mi cuarto. Abrí el armario. Argg, que horror de ropa. Tenía que comprarme algo. Al final me puse unos vaqueros y una camisa de cuadros de distintos tipos de morados con un cinturón plateado encima. Salí de mi habitación y me fui al salón. Christian estaba sentado en el sofá mirando la tele, aunque creo que no la veía, simplemente la estaba mirando.  Cuando entré al salón Christian se giró y me miró. Sonrió. Estaba vestido con unos pantalones blancos caídos y una camisa blanca y azul. Estaba guapísimo, el azul le quedaba genial.
- Hola, qué tal? - me dijo sin parar de sonreir.
- Estaba genial hasta que has venido tu - dijo to borde.
- Muchas gracias, siempre le gusta a uno que le digan eso - dijo irónicamente. Levanté las cejas, me esperaba otra reacción.
- Bueno, para qué has venido? - pregunté.
- Pues para verte - me contestó dulcemente.  No me lo podía creer, de verdad me había dicho eso?
- Ya...- no sabía que decirle.- Bueno, y qué hacemos?
- Pues no sé, quieres dar una vuelta? - preguntó.
- Ok, pero no muy larga, que me canso - respondí.
- Que quejita eres - dijo para picarme, aunque era verdad, no se porque había dicho eso, yo me tiraba toda la tarde andando con mis amigas por el barrio donde yo vivía.
- Es que hoy estoy cansada - le dije.
- Bueno, vamos? - dijo.
- Claro - dije. - Mamá, me voy a dar una vuelta! - grité.
- Vale, no llegues más tarde de las nueve - dijo, siempre poniendo condiciones, grr. Pero a dónde se creía que me iba?  A la otra punta del mundo?
- Tranquila, la traeré aquí a las ocho y media - dijo Christian. Salimos fuera, y vi un ollo en el césped, Rufo se iba a cagar. Rufo era mi perro, era mezcla, es decir, chucho, lo adoptamos porque el abuelo de mis primas iba a matarlo porque no sabía cazar. Lo malo es que se portaba muy mal. Papá siempre le estaba pegando y regañandole.
- Rufo !!! - grité. De reojo vi como Christian se tapaba el oido, siempre me habían dicho que era la que más fuerte gritaba de toda mi clase.
- Tú grita más - me dijo un poco cabreado. Me giré y le sonreí maliciosamente.
- ¿Quién es Rufo? - preguntó.
- Mi perro, o mejor dicho, el tonto de mi perro - respondí.
- Ah, oye si quieres nos lo llevamos, a mí me encantan los perros - me sugirió.
- Ok, pero primero hay que encontrarlo, y va a ser difícil - le advertí.
- Rufooooooooo !!! - gritó, de repente vi como venía mi perro corriendo a toda velocidad de detrás de la casa. Era increíble, Christian podía hacer todo.
- Vaaaya - dije asombrada - te hace caso.
- Claro que sí, es que tu no sabes como tratar a un perro - me dijo, ya empezaba, que pesao.
Nos fuimos al paseo de la playa, Rufo se estaba portando mejor que núnca. Nos fuimos a comprar un helado. Los dos lo queríamos de vainilla y lo compartimos. Más que dos amigos, parecía que esto era una cita, pero yo sabía que no lo era, no debía hacerme ilusiones. Se me pasó el tiempo volando, ya eran las 7.30. Nos quedamos en la playa un rato.
- Joder - dijo de repente Christian.
- ¿Qué pasa? - pregunté asustada.
- Pues que he perdido toda la tarde haciendo el idiota - contestó el subnormal este.
- Ah, era eso? Bueno yo también, y encima mi siesta ha sido más corta por tu culpa, pero yo no me quejo - dije. Miré el reloj, ya eran las 8.42.
- Me voy - dije.
- Bueno, quieres que te acompañe? - dije.
- No hace falta, ya comprobaste el otro día que no me pierdo - dije, pero quería que me acomopañase.
- Vale, pues me voy - dijo, y me dio un beso (en la mejilla). Me quedé alucinada. Guaaaala.
Llegué a casa muy contenta. Mi madre puso mala cara al ver que llagaba pronto y que venía contenta, pero no dijo nada. Cené arroz y pescado, que asco, odio el pescao. Cuando terminé me fui a la cama y me puse a leer. El libro que tenía ahora era Memorias de idhún:Tríada. Estaba muy interesante. Pero si yo fuese Victoria me quedaría con Jack. Al rato me quedé frita.


CONTINUARÁ...

3 comentarios:

  1. Hola!!
    como me dijiste que me pasara por tu blog, pues aqui estoy, y que sepas que ¡me encanta! lo de christian y amanda me parece un poquito forzado, pero bueno, queda muy romantico. el libro que sale en la foto tiene obsesionada a una amiga mia!! es bueno de verdad? si me convences, me lo leo y todo, jaja.

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  2. Ola!!!! Me ncanta tu blog!!!! S muy interesante, me gusta mucho.
    Yo también soy una gran fan de memorias de idhun, y tienes razón, si fuese victoria me iría cn Jack y dejaría a Christian...
    Haber cuando escribes!!!!
    Besos

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  3. Jajaj si que ers mega fan de memorias de idhun y yo tambien XD.Y tambien me quedaria con jack

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